Hemos Comido… en La Bombi, uno de esos locales que han marcado la forma de entender la barra en Santander. Algunas de sus raciones forman parte del recetario popular de la ciudad y otras se han convertido en señas exclusivas del establecimiento. Situarse frente a la barra es casi obligatorio: Fortu coordina el servicio con una destreza que permite atender a un volumen alto de clientes sin perder ritmo ni precisión.



El aperitivo inicial consistió en cava, aceitunas y una tapa de tortilla. La tortilla de La Bombi destaca por su jugosidad y por un control del cuajado que evita que quede seca. Se nota el uso de una patata bien pochada y un reposo adecuado antes de servirla.


A continuación llegó el salpicón de marisco, una elaboración clásica que aquí se ejecuta con especial cuidado. La presencia de langosta es notable, acompañada de langostino y rape. Cada pieza presenta una cocción ajustada, algo fundamental en este tipo de preparaciones donde el marisco pierde calidad si se pasa de tiempo. El aliño combina un aceite suave que integra el conjunto y un toque de vinagre que aporta frescura. La verdura de la vinagreta —habitualmente pimiento, cebolla y algún detalle verde— añade el matiz vegetal necesario para equilibrar el plato.

Las piparras fritas son una ración muy habitual en las barras cántabras. Aquí se fríen brevemente para que mantengan su textura y se sirven con sal generosa, lo que potencia su carácter adictivo.


Los bocartes a la plancha son uno de los imprescindibles de la casa. La técnica consiste en marcarlos a fuego vivo para que queden jugosos, acompañados de una ensalada de lechuga y cebolla roja que aporta frescor y contrasta con la intensidad del pescado.

Para cerrar la parte salada, unos riñones de lechazo a la plancha, un producto que requiere limpieza cuidadosa y un tiempo de cocinado muy breve para conservar su textura. Aquí se sirven en su punto, con ese sabor característico que solo se consigue cuando el producto es de calidad.

En el apartado dulce, la tarta de hojaldre y mantequilla es casi una obligación. El hojaldre, bien laminado y horneado, mantiene capas definidas y crujientes, mientras que la mantequilla aporta ese toque goloso que convierte esta tarta en uno de los postres más reconocibles de Cantabria.
Histórico de visitas a La Bombi
Ubicado en: La Bombi – Casimiro Sainz, 15, Santander
Teléfono: +34 942 21 30 28
Instagram: @labombirestaurante
