Hemos Comido…en LUMEN, en la sexta planta de Faro Santander, con la bahía ocupando los ventanales y la luz haciendo honor al nombre del restaurante. El acceso directo desde la calle Ataulfo Argenta, la cava a la salida del ascensor y la terraza privada preparan el terreno antes de sentarse a la mesa de Nacho del Corral.
Del edificio histórico a la mesa

Los primeros antecedentes de las construcciones de este solar se remontan a 1795. José Oriol Mestres proyectó en 1881 el edificio original para Claudio López y López. El banco adquirió en 1919 las fincas de los números 11 y 12 del Paseo de Pereda, ocupadas anteriormente por un hotel y el Club de Regatas, y estableció allí su sede en 1923. Entre 1947 y 1960, Javier González de Riancho diseñó el arco y la ampliación hacia la izquierda, ejecutada entre 1958 y 1960. En la actualidad, el conjunto se ha convertido en Faro Santander, centro cultural y artístico abierto al público diseñado por David Chipperfield.
En la quinta planta queda la cafetería con sus dos terrazas; lo nuestro estaba más arriba. A la salida del ascensor, una cava bien surtida recibe a quien llega con ganas de vino. Antes de entrar al comedor tomamos el aperitivo en la terraza privada, junto a las cuatro esculturas de José Planes instaladas en 1960 y vinculadas al comercio, la navegación, las artes y la cultura. Ya dentro, amplitud, distancia entre mesas y la bahía extendida al fondo. Se podría echar allí media tarde, pero habíamos venido a comer.
Vermú, rabas y dos bocados de entrada

Nos pusimos en manos del chef y propietario, Nacho del Corral: «Danos lo que quieras». La jugada comenzó con vermú y rabas, un inicio muy santanderino. Después llegaron la tartaleta de bonito a la sal con tartar de salmón y el buñuelo de tortilla de patata con caviar. Dos bocados donde el crujiente, la untuosidad y el punto salino llevaron el compás sin cargar las tintas.
Tudanca, humo y brasa

El tartar de tudanca llegó con picaña ahumada y patatitas infladas: carne cruda, perfume de humo y un contrapunto crujiente que pedía otro bocado. Después, el magano a la brasa con flor de calabaza cambió el paso hacia el fuego y el producto marino, con una presentación poco habitual.
Merluza, pimientos y rubia gallega
La merluza de pincho rebozada con pimientos de Isla trajo una combinación muy nuestra: pescado, fritura y pimiento, sin ponerse estupenda. El tramo salado terminó con solomillo de rubia gallega a la parrilla y milhojas de patata, con el tostado de la carne y las capas de patata compartiendo protagonismo.
Tres postres y un último brindis

El postre llegó por triplicado: canutillo de Pedro Ximénez, fresas con crema pastelera y plátano al horno con helado. Durante la comida bebimos Gran Torelló Cava Brut Nature; en la sobremesa aparecieron Don Zoilo Palo Cortado, la sidra de pera Poiré Authentique y Unsi Dulce Garnacha. Los hojaldres caramelizados de Eduardo, de Confitería Milhojas de Cabezón de la Sal, pusieron el punto final cuando ya parecía que no cabía nada más.


LUMEN tiene una ubicación que juega con ventaja, pero la cocina no se limita a vivir de las vistas. El menú enlaza producto cántabro, brasa, fritura, carne, dulces y un maridaje variado con buen ritmo. Salimos con la bahía todavía delante y una conclusión bastante sencilla: hemos venido a comer y nos han dado motivos para volver.
Por Alfonso Fraile
Histórico de visitas
- 📍 Ubicado en: Edificio faro, Calle Ataúlfo Argenta, 39004 Santander, Cantabria
- ☎️ 942 61 64 07
- 📱 Instagram: @lumenfarosantander
