Hemos Comido… en Boulevardier, un restaurante que ha ido creciendo hasta convertirse en uno de los espacios gastronómicos más interesantes de Zaragoza. Llegamos con tiempo y eso nos permitió disfrutar de la barra, donde el servicio fluye con naturalidad: champagne por copas, jamón ibérico recién cortado y un ambiente que invita a quedarse. Desde ahí comenzó un recorrido por platos que combinan técnica, tradición y una mirada muy personal.





La cocina de Leonardi: técnica, producto y memoria
El proyecto está capitaneado por Gabriel Leonardi, cocinero con una trayectoria construida en España, Perú y Reino Unido, donde trabajó en entornos ligados a figuras que han marcado la gastronomía contemporánea. Su etapa en Los Cabezudos fue decisiva: allí consolidó su manera de entender la cocina y comenzó a desarrollar una mirada propia basada en el respeto al producto, la técnica y la memoria culinaria.
Tras fundar Cancook y participar en distintos conceptos, Leonardi dio forma a Boulevardier en 2020, en plena pandemia, como vermutería en la Avenida Goya. La buena acogida del público impulsó su evolución y traslado a Doctor Horno. Cuatro años después, tras experiencias en formato pop up y una reflexión constante, el restaurante se instala definitivamente en Francisco de Vitoria, una de las arterias gastronómicas más relevantes de Zaragoza.
Un detalle importante: la cocinera del equipo presta especial atención a la cocina sin gluten, algo que agradecen quienes, como tu hija, necesitan garantías para disfrutar sin preocupación.
Platos que miran al recetario clásico con intención
El primer pase fue un puerro braseado con carpacho de zamburiñas, demi-glace y mayonesa de pimiento asado. El puerro, al dente, conserva su textura firme; la zamburiña aporta un matiz salino muy equilibrado y la mayonesa introduce un toque ahumado y suave que redondea el conjunto.

Le siguieron las colmenillas rellenas de foie con tofe de carne, una elaboración que exige precisión. Las colmenillas mantienen su textura característica y el foie aporta untuosidad sin dominar. El tofe de carne refuerza el sabor y da profundidad al plato.

Los bocartes a la donostiarra, fritos con bilbaína y piparras, representan la cocina clásica en su versión más directa: fritura bien resuelta, vinagre con carácter y ese punto picante que anima el bocado.


Las cocochas de bacalao con langostinos y pilpil continúan en la línea de respeto al recetario tradicional. El pilpil, ligado con paciencia, envuelve las cocochas y los langostinos aportan un contraste suave y agradable.

El guiso de callos picantones presenta un pimentón más marcado de lo habitual, algo que nos explicaron como propio del gusto zaragozano. Y para cerrar, un flan que funciona como colofón sencillo y eficaz.


Boulevardier es un lugar donde la barra, el servicio y la cocina se entienden como un todo. Hay técnica, hay memoria y hay intención. La trayectoria de Leonardi se nota en cada elaboración, y el ambiente hace que uno se sienta cómodo desde el primer minuto. Zaragoza tiene aquí un restaurante al que volver sin dudar.

Por El Mule
- 📍 Ubicado en: C. de Francisco de Vitoria, 25, 50008 Zaragoza
- ☎️ 976 92 58 88
- 📱 Instagram: @boulevardier_restaurant
