Cada visita a Reinosa invita a realizar una parada en uno de sus establecimientos más reconocibles: Pepe el de los Vinos, un bar histórico que ha sabido conservar su estética y carácter a lo largo del tiempo. Se trata de uno de esos locales donde cada rincón aporta información visual, objetos y detalles que remiten a otra época, configurando una experiencia que va más allá de lo puramente gastronómico.
En esta ocasión, la visita tuvo lugar a la hora del vermut, ese momento previo a la comida que en Cantabria sigue teniendo un fuerte componente social. La propuesta debía ser ligera, ya que el destino posterior era el restaurante La Calzada, donde nos aguardaba una reserva.


La elección comenzó con un vermut de solera preparado, una bebida macerada que combina vino base con extractos herbales y un adecuado equilibrio entre amargor y dulzor. Este tipo de vermut suele servirse con hielo, acompañado de piel de naranja o aceituna, lo que potencia su perfil aromático y lo convierte en un excelente aperitivo.

Para acompañar, optamos por algunos de los clásicos de la casa, conocidos popularmente como “vinagrillos”, elaboraciones donde el aliño avinagrado juega un papel protagonista. Entre ellos, destacaron las banderillas, una preparación típica que reúne encurtidos como pepinillos, aceituna, cebollitas ensartados con otros ingredientes como anchoa y en este caso bonito. La combinación de acidez y salinidad estimula el paladar y prepara el apetito para la comida posterior.

Por otro lado, destacaron los pimientos verdes rellenos de bonito y cebolla pochada, una elaboración que pone en valor un producto muy presente en la cocina del norte. El bonito, habitualmente cocinado previamente —ya sea cocido o conservado en aceite—, aporta una textura jugosa y un sabor suave pero definido. Se mezcla con cebolla pochada, cocinada lentamente hasta alcanzar una textura tierna y un ligero dulzor que equilibra el conjunto. Este relleno se introduce en pimientos verdes, que tras su cocinado aportan un contraste vegetal y una ligera nota amarga. El aliño final, con un toque de vinagre, aporta frescura y realza el conjunto.




Pepe el de los Vinos mantiene así una propuesta basada en productos reconocibles, técnicas tradicionales y una identidad muy marcada. Se trata de una parada recomendable para quienes buscan disfrutar de un vino en Reinosa acompañado de tapas con personalidad, en un entorno que conserva intacto su carácter.
Una visita breve en esta ocasión, pero suficiente para recordar por qué este lugar sigue formando parte de las rutas gastronómicas imprescindibles de la zona.
Por El Mule
- 📍 Ubicado en: Av. Puente de Carlos III, 29, 39200 Reinosa, Cantabria
