Hemos Comido… en Hoyuela Maliaño: nuevas propuestas y un plato que destaca.

El restaurante Hoyuela, situado en Maliaño, continúa renovando su propuesta con una carta viva y un menú degustación que ha llegado hace poco para completar su oferta. Cada visita trae incorporaciones y variaciones, y esta vez pude comprobarlo de nuevo con varios platos que muestran intención, técnica y una lectura personal del recetario.

Rabas: un aperitivo que marca el inicio

Comencé con media ración de rabas, un clásico que aquí cuidan especialmente. El rebozado es ligero y crujiente, sin exceso de grasa, y permite que la raba conserve su textura tierna. La fritura está bien controlada, lo que evita durezas y mantiene el sabor del calamar. Un comienzo sencillo pero bien ejecutado, que prepara el terreno para lo que viene después.

Souflé de maíz con steak tartar: contraste de texturas

El primer snack fue un souflé de maíz relleno de steak tartar.

El souflé aporta una estructura crujiente y aireada que contrasta con la carne cruda. El tartar está cortado a cuchillo, con un tamaño de dado adecuado para que la textura sea agradable y conserve jugosidad. El toque picante está medido y acompaña sin dominar. Es un bocado que funciona por contraste: exterior crujiente, interior fresco y aliño equilibrado.

Mim Pau de centollo y tamarindo: un bocado diferente

El segundo snack, un Mim Pau de centollo con tamarindo, utiliza una masa fina y crujiente, cercana a un hojaldre ligero. El relleno está elaborado con carne limpia de centollo, algo que se nota tanto en la textura como en el sabor. El tamarindo aporta acidez y dulzor, creando un conjunto equilibrado y distinto dentro de la oferta habitual de la zona. Es un bocado que sorprende por su combinación de producto del mar con un matiz más exótico.

Alcachofas con brandada de bacalao y velouté de ajo: armonía vegetal y marina

El plato de alcachofas con brandada de bacalao y velouté de ajo busca equilibrio entre texturas y sabores.

Las alcachofas están tratadas con cuidado para mantener su firmeza y su sabor vegetal. La brandada aporta cremosidad, aunque un taco de bacalao habría dado más presencia al pescado. La velouté de ajo, bien ligada y suave, aporta un fondo que unifica el plato y le da amplitud. Es una ración que se disfruta por capas: vegetal, marina y con un toque aromático del ajo.

Atún marinado con ají de gallina en pepitoria

El plato más sobresaliente de la comida fue el atún marinado con ají de gallina en pepitoria.

El marinado respeta la textura del atún, que llega jugoso y con un punto de cocción muy medido. La combinación de ají de gallina y pepitoria es especialmente interesante.

¿Qué es el ají de gallina?

El ají de gallina es un plato tradicional de la cocina peruana. Se elabora con carne de ave deshilachada en una salsa espesa a base de ají amarillo, pan remojado en leche y, en ocasiones, queso y frutos secos. Su textura es cremosa y su color amarillo intenso procede del ají.

En Hoyuela, la carne deshilachada se sustituye por una pepitoria, lo que aporta un fondo más profundo y una textura distinta. La mezcla del picante suave del ají con la densidad de la pepitoria crea un conjunto muy equilibrado y lleno de matices. El resultado es un plato intenso, con capas de sabor bien definidas y una personalidad propia. Sin duda, uno de los mejores bocados de la visita.

Hoyuela continúa evolucionando y ampliando su propuesta con platos que muestran intención y cuidado por el producto. La combinación de recetas reconocibles con guiños más actuales hace que cada visita resulte interesante. Y cuando un restaurante consigue eso, merece seguir en el radar gastronómico.

Histórico de visitas a Hoyuela

Por El Mule

Etiquetas del articulo

Compartir

Categorías
Scroll al inicio