Hemos Comido… en La Hermosa de Alba, en Tetuán, una calle con fuerte arraigo gastronómico en Santander. Esta vez Diego Bilbao, chef de la casa, ejerció de maestro de ceremonias ante la ausencia de Edu. Alberto Criado no conocía el restaurante y tenía ganas de probarlo, así que reservamos y nos acercamos a comer un martes.
Como suele ocurrir cada vez que voy, pedí que nos preparasen un menú con lo disponible ese día. Diego tomó las decisiones y acertó, con una propuesta asentada en el pescado y abierta a algunos giros de carne bien medidos.
Niguiri de cerdo ibérico curado

El primer bocado combinó arroz japonés con una tira de cerdo ibérico curado. Una entrada curiosa y desenfadada, de sabor intenso, que funcionó como aviso de que la comida no iba a transitar por caminos demasiado previsibles.
Gambas curadas y escabeche ligero de ave

La clásica gamba curada a la sal conservaba su textura y ese dulzor tan característico. Llegó acompañada de tomate y una base líquida de escabeche de ave. La mezcla resultó ingeniosa y diferente; fue una de esas raciones que me dejaron prendado.
Gazpacho verde con atún rojo aliñado


Continuamos con atún rojo aliñado, presentado como tartar y acompañado por un gazpacho verde. La combinación se alejaba de lo habitual, pero mantenía un perfil fresco, equilibrado y muy agradable.
Cocido Montañés 2.0


Esta interpretación del cocido montañés ya la había probado en otras ocasiones. Y conviene decirlo: a mí el cocido montañés me encanta. Aquí aparece condensado, con un caldo de berza que riega el conjunto y concentra buena parte del carácter del plato. Muy recomendable.
Salmonete con suquet

Una elaboración conocida a la que vuelvo siempre que tengo ocasión. El salmonete se acompaña de suquet, término procedente del catalán suc, «jugo» o «caldo», y ligado a una preparación tradicional de la cocina marinera de Cataluña y la Comunidad Valenciana.
Cuco

El cuco, también llamado perlón, rubio, lluerna o arraigorri, es un pescado blanco de roca y uno de mis favoritos, sobre todo a la brasa. En esta ocasión apareció pasado por la plancha: una tajada generosa que permitió apreciar el gusto profundo de este pez.
Lechazo

El lechazo estaba muy bueno, aunque confieso que no soy demasiado amigo de estas presentaciones limpias o en taco, tanto con el cochinillo como con el propio lechazo. Yo soy más de pringarme las manos con una buena tajada. Gustos personales al margen, tenía un sabor delicioso.
La Hermosa de Alba no defrauda. La carta rota con frecuencia, los pescados responden al mercado diario y siempre queda margen para encontrar algo nuevo. Con esa combinación, la conclusión es sencilla: volveré, volveré y volveré.


Por El Mule
Histórico de visitas a La Hermosa de Alba
Ubicado en: C. Tetuán, 34, 39004 Santander, Cantabria
Teléfono: +34 942 80 91 08
Instagram: @la_hermosa_de_alba
