Hemos Comido… en Bello Bello, una focaccería de la que me habían hablado muy bien, tanto por sus focaccias como por los embutidos que también se pueden comprar allí. Era mi primera vez en un local centrado en este pan italiano, aunque ya lo había probado como acompañamiento en varios restaurantes. Esta vez tocaba verlo convertido en protagonista.




La focaccia como punto de partida


La focaccia es un pan plano tradicional de la cocina italiana, originario de Liguria. Su gracia está en esa combinación tan agradecida de interior esponjoso, corteza dorada y crujiente, y una presencia generosa del aceite de oliva. Se puede comer recién hecha, a temperatura ambiente, sola, acompañando otros platos o abierta y rellena, como ocurre en Bello Bello. Y sí, se disfruta mejor con las manos, aunque luego toque tirar de servilletas.
La Clássica: mozzarella, jamón cocido y crema de champiñones


Al ser la primera visita, me dejé aconsejar por el camarero. En lugar de pedir una focaccia completa, opté por dos medias, empezando por La Clássica, una combinación de mozzarella, jamón cocido y crema de champiñones. Resultó suave, jugosa y bien cargada, con el pan mostrando esa doble condición tan agradable: vaporoso por dentro y crujiente por fuera. El aceite de oliva aparece con claridad, hasta el punto de dejar los dedos bien pringados, algo que aquí casi forma parte de la experiencia.
Inglese Roast Beef: carne, cebolla agridulce y chimichurri


La segunda media fue la Inglese Roast Beef, con roast beef, cebolla agridulce, queso de oveja, pimiento rojo y chimichurri. Me gustó incluso más que la anterior. Venía generosa de carne y, aunque el queso de oveja se mostraba bastante neutro, el conjunto tenía equilibrio y una intensidad amable. La recomendación del camarero estaba bien encaminada: una focaccia sabrosa, con más carácter y también muy recomendable.
Una Moretti para refrescar

Para beber pedí una Birra Moretti, una pale lager de baja fermentación, dorada, suave y poco amarga. No soy bebedor de cerveza, así que agradezco este tipo de tragos fríos y ligeros, más cercanos a quitar la sed que a buscar complejidades. Lo que por aquí se podría llamar, con toda la retranca, un “meao de burra”, dicho sin mala intención y con bastante sinceridad.
La carta ofrece bastantes focaccias, además de tablas de embutidos y quesos, algunas ensaladas y varias pizzas. La propuesta tiene sentido: comer algo rápido, rico, informal y a buen precio, con la focaccia convertida en una especie de bocadillo ligur. Bello Bello deja buena impresión y ganas de volver a probar otras combinaciones, que no es poco cuando uno entra por curiosidad y sale con las manos aceitosas y la recomendación asumida.
Por El Mule
- 📍 Ubicado en: C. San Simón, 5, 39003 Santander, Cantabria
- ☎️ 942 03 39 83
- 📱 Instagram: @bellobello.santander
