Hemos Comido… en Las Terrazas de Carmen, en Santander, acompañado por Cecilia y Alfonso, en una comida basada en raciones compartidas entre tres comensales. Un formato que encaja especialmente bien en este restaurante, donde la cocina peruana se presenta con autenticidad y un conocimiento profundo del recetario tradicional.

Mientras esperabamos un aperitivo con una rica tapa.


El primer pase fue un guiso de oreja con patata, una preparación muy vinculada a la cocina popular del Perú. La casquería ocupa allí un lugar destacado, tanto en mercados como en cocinas domésticas, y este plato lo demuestra: oreja melosa, patata que recoge el caldo y un conjunto que funciona como aperitivo contundente y sabroso. Harry, buen conocedor de su gastronomía, nos confirma que este tipo de guisos forman parte del día a día culinario peruano.

Continuamos con los choritos a la chalaca, uno de los bocados más representativos del Callao. Se trata de mejillones servidos en su propia concha y cubiertos con una mezcla fresca de cebolla, tomate, choclo, culantro, ají y jugo de limón. La combinación de acidez, crujiente vegetal y el punto marino del mejillón crea un contraste muy característico de la cocina costera peruana. Ya los había probado en otras ocasiones, pero es un plato que invita a repetir.

El siguiente pase fue la corvina al ají amarillo, un pescado que en Perú se trabaja con enorme respeto. El ají amarillo aporta un picante suave y un aroma frutal que acompaña sin tapar el sabor del pescado. La textura firme de la corvina y la intensidad del ají forman un conjunto equilibrado, motivo por el cual decidí pedir otra ración. Mis acompañantes coincidieron plenamente.



Llegamos después a los anticuchos, posiblemente el plato más emblemático del restaurante. El anticucho tradicional se elabora con corazón de res cortado en trozos, macerado en ají panca, vinagre y especias, para después cocinarse a la parrilla. En Las Terrazas destacan por la limpieza del corte, la maceración precisa y el punto de parrilla, que potencia el sabor sin resecar. Es, para mí, su preparación más representativa.


Para finalizar, probamos el lomo saltado, uno de los ejemplos más claros de la cocina chifa, donde técnicas orientales —especialmente el uso del wok— se combinan con ingredientes propios de la tradición criolla peruana. El salteado rápido, el equilibrio entre jugosidad y potencia, y la mezcla de carne, verduras y salsa hacen de este plato un cierre perfecto.

En conjunto, una comida reconfortante, con un precio ajustado, producto de calidad y el toque personal de Harry, que aporta conocimiento y autenticidad a cada preparación. Un lugar que sigue consolidándose como referencia de cocina peruana en Santander.

Por El Mule
Histórico de visitas a las Terrazas de Carmen
Ubicado en: Calle Marques de la Hermida, 72, C.
Teléfono: +34 617 87 44 78
Instagram: @terrazasdecarmen
