Hemos Comido…En La Calzada en Bárcena de Pie de Concha cocina a la brasa, en pleno Valle de Iguña, se ha consolidado como un destino destacado para quienes buscan disfrutar de carnes de calidad a la parrilla en un entorno con gran tradición histórica.
Este enclave formó parte del antiguo Camino Real de las Hoces, vía estratégica que, durante el siglo XVIII, conectaba la Meseta castellana con el puerto de Santander.

Este trazado, impulsado bajo el mandato del Marqués de la Ensenada, favoreció el transporte de lana y cereal, siendo durante décadas uno de los principales ejes comerciales entre el interior y la costa cantábrica hasta la llegada del ferrocarril en el siglo XIX.
Una propuesta gastronómica centrada en la carne y la parrilla


La Calzada basa su propuesta en el producto, con especial atención a las carnes seleccionadas y su elaboración en parrilla de carbón, visible y protagonista dentro del local. Esta técnica permite una cocción directa que potencia el sabor natural de la carne, favoreciendo la formación de una ligera caramelización exterior mientras se mantiene la jugosidad en el interior.
Aunque dispone de una bodega bien surtida, en esta ocasión la comida se acompañó únicamente con agua debido a desplazamiento en coche.
Entrantes cortes cuidados

La experiencia comenzó con un carpaccio de picaña, elaborado a partir de un corte fino que respeta la estructura de la pieza. La picaña, apreciada por su infiltración grasa, ofrece una textura suave y un sabor intenso. El plato se presenta acompañado de parmesano, que permite añadir un contrapunto salino y potenciar los matices del conjunto.

A continuación, se sirvieron torreznos de papada ibérica, una elaboración que se aleja del formato tradicional. En este caso, se emplea un corte más fino, que recuerda a las denominadas almitas, logrando una fritura muy crujiente. La técnica permite que la grasa se funda progresivamente, aportando jugosidad sin resultar excesiva, mientras que el equilibrio entre carne y grasa mantiene una textura agradable y persistente en boca.
Carnes a la brasa selección, maduración y punto de cocción




El apartado principal gira en torno a carnes servidas directamente desde la parrilla. Además, el restaurante ofrece un pequeño brasero en mesa para ajustar el punto de cocción al gusto del comensal.
Se probó un lomo bajo de vaca frisona de 800 gramos, una pieza pensada para compartir. Este corte, con una maduración ajustada, presentó un equilibrio adecuado entre terneza y sabor. El punto de cocción fue preciso, respetando el interior sonrosado y manteniendo la jugosidad.
La segunda pieza fue un taco de cadera de wagyu, una elección que destacó por su intensidad y textura. A diferencia de otras experiencias con esta raza, donde la grasa puede resultar dominante, en este caso se percibió un equilibrio más contenido, lo que permitió disfrutar del conjunto sin saturación. La correcta ejecución en parrilla contribuyó a potenciar sus cualidades.
Postre y cierre

El final de la comida llegó con una tarta de queso compartida, seguida de café en la terraza, un espacio que invita a prolongar la sobremesa en un entorno tranquilo.

Al frente del establecimiento se encuentra Gerardo Sañudo, profesional vinculado al mundo de la carne y con experiencia en la raza tudanca, lo que se refleja en la selección de producto y en el tratamiento de cada corte.
La Calzada se presenta así como una opción sólida dentro de la gastronomía cántabra para quienes priorizan la carne a la brasa, el producto bien tratado y una cocina basada en la materia prima.

Por El Mule
- 📍 Ubicado en: La Pl., 42, 39420 Bárcena de Pie de Concha, Cantabria
- ☎️ 942 84 10 91
