Hemos Comido… en El Figón, donde la cocina de siempre sigue encontrando su sitio
Hemos Comido… en El Figón, una casa de comidas tradicional situada en la zona centro de Santander. Un negocio de esos que mantienen una propuesta basada en la cocina casera, el trato cercano y unos precios razonables. Un lugar pensado para quienes siguen valorando los guisos de cuchara, las raciones generosas y la sensación de comer en un establecimiento que forma parte de la vida diaria del barrio.


El ambiente es acogedor y familiar. En barra y en comedor se percibe una atención rápida y cercana, mientras buena parte de la clientela habitual demuestra la relación que el establecimiento ha construido con su entorno a lo largo del tiempo.
Un cocido con fundamento


La comida arrancó con un cocido de alubias blancas elaborado con la pequeña alubia típica utilizada en el cocido montañés. La ración llegaba con generosidad, acompañada de verdura y de un caldo reducido en la medida adecuada.
El compango tampoco se quedaba atrás. Vacuno, cerdo, chorizo y morcilla componían un conjunto contundente y muy casero. Un plato que no busca sorprender con giros innecesarios, sino ofrecer exactamente lo que promete: cocina tradicional de la que sigue ganando adeptos cucharada tras cucharada.
Filetes rusos que despiertan recuerdos


Como segundo llegaron unos filetes rusos servidos con salsa y una abundante presencia de verduras, especialmente zanahoria, guisantes y champiñones. Una elaboración clásica que durante muchos años ocupó un lugar destacado en las comidas familiares.
Las patatas fritas artesanas que acompañaban el plato terminaban de completar una propuesta muy ligada a la memoria gastronómica de varias generaciones. Una receta sencilla, bien planteada y tremendamente agradable.
No tome postre, pero si un café. El postre estaba incluido en el menú.
Un comedor con clientela fiel

Tan importante como la comida resulta la atmósfera que se respira en El Figón. Durante el servicio se aprecia cómo muchos clientes son habituales y cómo el personal mantiene con ellos una relación cercana y cordial. Especialmente llamativa es la atención dispensada a las personas mayores que frecuentan el local.
Ese tipo de detalles ayudan a entender por qué establecimientos como este siguen manteniendo una clientela constante y agradecida.
El Figón representa una forma de restauración cada vez menos abundante: la de las casas de comidas que apuestan por los guisos tradicionales, las raciones generosas y el trato humano. Cocina artesanal, servicio atento y una personalidad muy ligada a su barrio son argumentos más que suficientes para seguir llenando mesas.
- 📍 Ubicado en: C. Cardenal Cisneros, 5, 39001 Santander, Cantabria
- ☎️ 942 23 53 66
- 📱 Instagram: @elfigonrestauranteypension
