Hemos Comido… en el Fuente Dé. Pocas cosas puedo añadir a esta última visita al Fuente Dé, porque aquí todo sigue en su sitio.

Hay casas que cambian con el tiempo y otras que mantienen intacta esa forma de entender la cocina tradicional que las convierte en una referencia. Y este restaurante sigue siendo uno de esos lugares a los que apetece volver una y otra vez para disfrutar de uno de los grandes iconos de la gastronomía de Cantabria.

El Fuente Dé

El Fuente Dé La Sopa

El Fuente Dé

El Fuente Dé los rellenos

El protagonista absoluto vuelve a ser su magnífico cocido lebaniego, uno de esos platos que hablan por sí solos de la historia y la identidad culinaria de Liébana. Un cocido elaborado con producto, paciencia y respeto por una receta que ha pasado de generación en generación. El garbanzo, perfectamente cocido, mantiene una textura firme y agradable, absorbiendo todos los matices del caldo sin perder su estructura. La cocción está muy cuidada, consiguiendo ese equilibrio tan difícil entre ternura y consistencia.

El Fuente Dé el cocido

Antes llega una sopa con sustancia, de las que reconfortan desde la primera cucharada. Un caldo concentrado y lleno de matices, resultado de una cocción pausada de carnes y embutidos que aporta profundidad y personalidad al conjunto. A partir de ahí se suceden los distintos vuelcos que convierten este plato en toda una experiencia gastronómica ligada al territorio.

El compango, abundante y generoso, vuelve a demostrar por qué es uno de los grandes pilares de este cocido. Chorizo, morcilla y carnes aportan intensidad, jugosidad y ese carácter tan reconocible que define al auténtico cocido lebaniego. Junto a él, los rellenos, elaborados según la tradición, ofrecen un interesante contraste de texturas y sabores, mientras que el repollo completa el conjunto aportando frescura y equilibrio.

Todo gira en torno a un plato emblemático que representa como pocos la cocina de montaña cántabra, una elaboración contundente, ligada al clima, al entorno y a la forma de vida de una comarca donde la gastronomía sigue teniendo un peso fundamental en la cultura local.

El queso azul de hojas

Y, por supuesto, no puede faltar el final más esperado: su afamado queso azul de hoja, una de las grandes señas de identidad del Fuente Dé. Un queso singular, elaborado siguiendo métodos tradicionales, con una intensidad perfectamente medida y una personalidad inconfundible que lo ha convertido en una referencia para quienes visitan este establecimiento. El envoltorio en hoja forma parte de una tradición que ha acompañado durante décadas a este producto tan representativo de la zona.

Una vez más, una comida sobresaliente en un establecimiento que sigue siendo sinónimo de tradición, producto y cocina cántabra de las de siempre. Un lugar imprescindible para quienes quieran acercarse a la esencia gastronómica de Liébana y disfrutar de uno de los cocidos más reconocidos de Cantabria.

Por El Mule

Histórico de visitas a Bodega Fuente De

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