La Cofradía de los Cocidos de Cantabria celebra su primer gran Capítulo en Torrelavega

Hay platos que no solo alimentan: convocan. Y en Cantabria, pocos tienen tanta capacidad de reunión como el cocido montañés. Quizá por eso la recién creada Cofradía de los Cocidos de Cantabria ha elegido Torrelavega para celebrar su primer Capítulo, la ceremonia solemne —y festiva— con la que las cofradías gastronómicas dan la bienvenida a nuevos miembros, reconocen a sus defensores y rinden homenaje a un plato que consideran patrimonio vivo.

La cita fue el 27 de noviembre de 2021, a las 12:00 horas, en el histórico Círculo de Recreo, en pleno Boulevard Demetrio Herrero. Allí, el concejal de Ferias y Mercados, Nacho González, acompañado por el presidente de la Cofradía, Gabriel Argumosa, presentó los actos que convertirán la capital del Besaya en epicentro del guiso más identitario de la región.

Un Capítulo con sabor a tradición

Durante el acto se nombró Cofrade de Honor al doctor Tomás Cobo, presidente del Consejo de Médicos de España y cántabro de origen. Este reconocimiento, habitual en las cofradías gastronómicas, distingue a quienes contribuyen a difundir y proteger la cultura culinaria local.

Además, se recibirá a 18 nuevos cofrades, que pasarán a formar parte de esta hermandad dedicada a estudiar, preservar y divulgar los cocidos de Cantabria, con especial atención al montañés, ese guiso de alubias blancas, berza y compango que ha calentado generaciones enteras.

Un libro para entender el cocido montañés

El Capítulo servirá también para presentar un libro monográfico sobre el cocido montañés, escrito por el propio Argumosa. La obra repasa la historia del plato, sus ingredientes esenciales y las claves de su elaboración tradicional. Un trabajo que, según explicaron, busca fijar memoria y técnica antes de que la prisa moderna diluya lo que siempre fue cocina de fuego lento.

El estreno del Concurso de Ollas Ferroviarias

El secretario de la Cofradía, Manuel Rodríguez, anunció otro de los platos fuertes del día: el I Concurso de Ollas Ferroviarias “Ciudad de Torrelavega”.

Para quien no lo conozca, la olla ferroviaria es un ingenioso invento del siglo XIX, utilizado por los maquinistas y fogoneros del ferrocarril para cocinar durante las largas jornadas de trabajo, su cocción lenta y constante es perfecta para guisos como el cocido montañés.

El concurso se celebrará también en el Boulevard Demetrio Herrero y tendrá un único requisito: preparar un cocido montañés siguiendo la receta tradicional y utilizando una olla ferroviaria auténtica. La entrega al jurado será a las 13:30 horas.

Habrá seis premios:

  • 300 € para el primer clasificado
  • 150 € para el segundo
  • 100 € para el tercero
  • 75 € para el cuarto
  • 60 € para el quinto
  • Y un premio especial de 50 € para el mejor cocido elaborado por un participante empadronado en Torrelavega

Un homenaje al plato que nos reúne

Durante la presentación, el concejal González agradeció a la Cofradía “el esfuerzo por poner en valor y dar la importancia que se merece a este plato”. Y no le falta razón: pocas recetas representan tan bien la identidad culinaria cántabra como un buen cocido montañés servido humeante en una mesa compartida.

Torrelavega se prepara así para un día de celebración gastronómica, tradición y fuego lento. Un Capítulo que, más que un acto protocolario, promete ser un recordatorio de que los cocidos —como las buenas historias— necesitan tiempo, compañía y ganas de disfrutarlos.

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