Octubre 2015. Uno de los grandes atrayentes de La Yerbita, a parte de su afamada cocina y la tan bien surtida barra, es la terraza, un lugar donde puedes disfrutar de una buena comida la intemperie o de un picoteo.
El pan en este lugar es sagrado, te sirven una cesta con diferentes tipos a cual mejor. A mí cada día me gusta más este elemento básico de la gastronomía y de la vida cotidiana, quizás una de las razones sea que solo lo pruebo cuando estoy fuera de casa debido que soy el único no celiaco y su falta cada día me resulta menos llevadera, así que no quiero ni imaginarme lo duro que resulta para quien, debido a esta enfermedad, no podrá volver a tomarlo en su vida.
Nos sirvieron unas copitas de Recaredo que nos amenizó la comida, digo unas copitas, pues había que coger el coche y yo no pasé de la primera, menos mal que nos lo sirvieron por copas pues tenían una botella empezada.
Comenzamos picando el clásico de la carta carpaccio con virutas de foie. Como os decía un clásico ya encumbrado del que hemos hablado en otras ocasiones y del que solemos repetir.
Unas verduritas al wok. Todo un surtido de verduras frescas con un corte justo y un punto vegetal crujiente, comida saludable, sabrosa y para mí muy rica.
Y para terminar lomo de venado con foie, otro clásico de la casa del que no nos hartamos de repetir y que siempre cumple con las espectativas.
De postre media ración de tarta de queso y media de postre de leche pasiega para la comensal celiaca.
En resumen, un picoteo importante en la terraza acompañados de nuestro compañera canina a la que nos gusta cada día más que nos acompañe en nuestras andanzas gastronómicas. Algo que comeinza a verse por nuestra geografía cada día más, en muchos paises del primer mundo y en concreto de la UE como si sientas al perro a la mesa a comer, mientras se comporte nadie te va a decir nada.
Por El Mule