Hemos Comido…en el Bar Eliseo en Tagle un embleáatico local de la zona famoso por su raciones.
Para empezar, el bar se llama como yo, Eliseo, y es la capital mundial de los callos, está claro que aquí se triunfa siempre, sí o sí.
El primer contacto con el personal es de lo más agradable y te pone una sonrisa en los labios, ya que siendo un servicio casero es de lo más amable.
Los callos, y en general toda la entraña, es un tipo de guiso que siempre me ha vuelto loco, en casa mi abuela era una maestra en estos menesteres: callos, asadura, manitas, etc.
Pedí una tapa de asadurilla, había que probarla, y la verdad que también merece la pena; lo blando blando y lo duro duro, como debe de ser, y picantilla como mandan los cánones. En resumen, buenísima.
Durante toda mi juventud fue un gustoso recurso de todo el grupo de amigos, ya que era muy barato y llenaba, de hecho el otro día me lo recordaba un amigote, el montón de asadurillas que nos hemos comido por toda España.
Los callos cuando más ricos están, para mí, es cuando incorporan pata y morro, algo muy típico de Cataluña y la manera en que oficiaban en casa de mi abuela.
En bar Eliseo los callos son plato obligado, y casi que único, callos con patatas fritas y huevo. Toda la entraña requiere de una gran limpieza y una compleja elaboración. Por cierto, para mí el callo siempre ha de ser de vaca, aunque en muchos sitios les vale cualquier rumiante.
Como os decía, te plantan delante un plato que hace que se te salen los ojos de las órbitas, y ciertamente que la mezcolanza merece el viaje. La untuosidad y gelatinosidad de la elaboración se ve todavía más acentuada si rompes los huevos en el plato. Los callos están hechos con pata, puro vicio, y con un ligero sabor inicial a laurel.
Vayámonos a las patatas. Siempre me ha espantado que las patatas no sean artesanas y aquí lo sí que lo son. Los huevos también pasan por ser locales y creo que con esto está todo dicho, lo único que queda es que te acerques y lo pruebes, que hagas un poco de gasto.
Más cosas a tener en cuenta, te sirven en un mantel que no será de hilo, pero tampoco es de papel, lo cual es de agradecer.
En el bar sonaba una montañesa bien entonada y en una mesa cercana alababan las croquetas, y en todas las mesas un plato de callos, CANTABRIA TOTAL.
Carretera General 48 39360 Tagle Cantabria
Telefono 942 81 03 02