En el corazón de los Valles Pasiegos, entre cagigas, fresnos, avellanos y sauces llorones, se encuentra el parque de pesca y núcleo zoológico de Saro, que goza de un entorno natural idílico.
Hace ya 15 años que comenzaron con esta aventura y a lo largo de las cuales han ampliado la propia producción y distribución de trucha fresca, asi como de la trucha ahumada y a la venta directa desde la propia piscifactoría.
Comercializan dos tipos de trucha, trucha arco iris y la trucha comun de Cantabria. Y dentro de estos dos tipos de truchas en tres tamaños.
La trucha arco iriis es una especie de talla media que en libertad no suele pasar de 500 mm de longitud total. Tiene un aspecto semejante a la trucha común, pero con la cabeza un poco más pequeña. Tanto el cuerpo como las aletas adiposa y caudal están moteados con pequeñas manchas negras. Muestra una banda lateral irisada que recorre todo el cuerpo. Vive en ríos de montaña con aguas frías, aunque no es tan exigente como la trucha común en lo referente a temperatura y oxígeno. En la Península Ibérica la trucha arco-iris se reproduce en libertad de forma esporádica y puntual, por lo que se conocen pocos datos. En otros lugares la reproducción es algo posterior a la de la trucha común y suele ocurrir entre enero y marzo. Su alimentación se basa fundamentalmente en larvas de invertebrados, consumiendo también otros peces de pequeño tamaño.
La trucha común presenta una librea variable, predominando el dorso pardo verdoso y el vientre de tonalidad blanquecina; los flancos presentan reflejos plateados y están salpicados de ocelos negros y rojos, en tamaño y frecuencia variable, que se extienden por las aletas dorsales. Dispone de aletas redondeadas, a excepción de la adiposa, situada entre la caudal y la dorsal, característica de los salmónidos. La aleta caudal es larga, carnosa y con imbricaciones de radios. Las aletas ventrales y anal, muy potentes, le permiten girar rápidamente y las pectorales, muy sólidas, le permiten realizar movimientos rápidos.
La freza tiene lugar en la segunda mitad del otoño, eclosionando los huevos (entre 1.000 y 2.000 por cada kilo de peso), que miden de 3 a 5 mm., durante el invierno. El periodo de incubación oscila entre 45 días y 2 meses, tras el cual aparecen los alevines que permanecen en los riachuelos donde han nacido para mas tarde trasladarse a aguas más profundas. La temperatura óptima para su crecimiento es entre 13 y 14º C. y la madurez sexual la adquieren al tercer año de su vida.
Se alimentan de casi cualquier clase de materia animal fresca, como peces pequeños, crustáceos y larvas de insectos.
Es una especie que requiere aguas claras, frías y bien oxigenadas, con fondos pedregosos, situándose en las corrientes de las entradas y salidas de las pozas, devorando todo lo que pasa cerca de ellas, pues rara vez se desplaza de su zona de caza.
La piscifactoria se alimenta de un manantial cercano de aguas claras y cristalinas con un caudal constante y una temperatura homogenea.