Kerren es el primer asador fundado en Bilbao y acumula más de cuarenta años de tradición desde su inauguración en 1978 por Inocencio Urigoitia en el barrio de Indautxu. El restaurante popularizó la parrilla de mesa incorporando un sistema que elimina el humo producido al caer la grasa sobre las brasas y actualmente está gestionado por las hijas del fundador, Arantza y Rosa Mari Urigoitia.

La parrilla inventada por el fundador funciona francamente bien. En ningún momento se nota el humo en el restaurante, tan molesto en otros asadores donde se presenta la carne en parrillas individuales en las mesas.

El restaurante se ubica en una calle discreta con una entrada estrecha que puede pasar desapercibida. Al descender unas escaleras se accede a un primer comedor situado junto a la zona de brasas con capacidad para treinta y cinco comensales, y al salón principal que puede albergar hasta un centenar de personas. El local cuenta con cuatro parrillas trabajando a plena producción para preparar tanto carnes como pescados. Entre sus especialidades figura el tradicional cordero al Burduntzi, asado entero abierto en un espetón, aunque la verdadera razón de visita son las carnes a la brasa.

Buena la ensalada de ventresca, piquillos, tomate y piparras.

No convenció la morcilla de Mardaras con pimientos morrones asados, quizá por nuestro desconocimiento de lo que era ese tipo de morcilla, ya que esperábamos más bien una morcilla frita a la burgalesa.

Antes de pasar a la carne pedimos unas patas de pulpo a la brasa con crema de patata asada y pimentón. Un acierto.

Llegamos a lo que habíamos venido a buscar: las carne a la brasa. Como eramos ocho comensales pedimos cuatro: dos chuletas de ganado mayor dry ager +30 dias (65€/kg) y dos chuletas simmental dry ager +35 dias, suiza-alemana (79€/kg). Las piezas superan el kilogramo de peso, rondando el 1,2 kg, y se presentan poco hechas para que cada comensal termine de cocinarlas en la parrilla individual de la mesa.

Aunque las primeras chuletas llegaron algo frías y con pocas brasas, al comunicarlo al camarero las siguientes piezas mejoraron notablemente en temperatura y punto de cocción. En cuanto al sabor, ambas carnes ofrecen una calidad notable aunque resulta difícil apreciar diferencias significativas entre la chuleta de ganado mayor y la simmental, lo que puede hacer cuestionable la diferencia de precio entre ambas. Nos pareció que la simmental puede llevar algún tipo de especia, pero el sabor base de la carne resulta muy similar.

De postre, tartas de queso al horno, sorbetes de limón (sin foto) y torrijas de brioche caramelizada.

En total la cuenta para ocho personas fue de 675€ (85€ por cabeza) incluyendo varias botelllas de vino (Luis Cañas, a 18€ la botella) y cervezas a discreción.

Considerando la calidad de los productos, el servicio recibido y la experiencia completa, Kerren ofrece una buena relación calidad precio siendo una opción recomendable para disfrutar de carne a la brasa en Bilbao a precios razonables.

Por Abraham (@Mr_Abraham)
www.andanzasgastronomicas.com

Kerren
Iparraguirre Kalea, 56, 48010 Bilbao, Bizkaia
https://www.kerrenasador.com/

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