Hemos Comido…en Sidrería Marcelo, un lugar que vengo vigilando hace tiempo, pero al que pocas veces puedo acercarme, en esta ocasión pude y coincidio la hora.

Septiembre 2017. Cada vez que paso por esta calle de Castro me fijo en este sitio, siempre con gente dentro o en la calle tomado algo y fumando.

Sidreria Marcelo Castro Urdiales

Ya me había asomado en más de una ocasión y pude ver los carteles referentes a los diferentes premios por la carne. Pasé al comedor, me sentaron en un lugar con el clásico aspecto de sidrería.

Sidreria Marcelo Castro Urdiales

Sidreria Marcelo Castro Urdiales

Comedor con mantel de cuadros, sillas y mesas de las clásicas de toda la vida, cómodas y resistentes al paso del tiempo.

Sidreria Marcelo Castro Urdiales

Lo primero que me sirvieron antes de nada fue el pan, se me hizo ración exigua, aunque al comerlo resultó ser de los mejores que he probado últimamente, y siendo fiel a mi pensamiento prefiero poco y bueno que mucho y malo.

Sidreria Marcelo Castro Urdiales

Enseguida me tomaron nota y me preguntaron por la bebida, estaba claro: una jarra de sidra, de procedencia guipuzcoana de Oyarzun según mis anfitriones, no me llamó en exceso la atención, pero se podía beber.

Sidreria Marcelo Castro Urdiales

De primero, me llamaron la atención en la carta las alubias rojas de Tolosa. Aún siendo verano me apetecían, hacia un dia bastante frío y lluvioso. Pregunté y me digeron que las servían en un puchero al centro, así que de esta manera podía elegir la cantidad sin estropear el resto del guiso, sabía de antemano que no iba a tomar muchas pues el segundo plato también era importante.

Sidreria Marcelo Castro Urdiales

Unas alubias con muy buena vista y presentación, acompàñadas de unas guindillas y un compango servido a parte que no invitaba por su aspecto, allí se quedó. 

Sidreria Marcelo Castro Urdiales

Al atacar a las judías resulataron un plato completamente insulso, sin sabor, pero buena textura, faltos de sal y sobre todo de sabor, les añadí unas guindillas, algo de vinagre que venia con ellas y algo arreglé, pero no pase de un cazillo, era tarea imposible.

Sidreria Marcelo Castro Urdiales

De segundo entrecote a la parrilla y aquí sí que cambió el tercio. La carne justa de punto y de maduración, buena tajada, tamaño grande, se me hizo difícil terminarlo, aunque estaba tan buena que acabé con ella.

Sidreria Marcelo Castro Urdiales

Lo sirven con unas patatas artesanas de muy bien hechas y te acompañan de un salero por si necesitas añadir algo a la carne, a mí no me hizo falta.

Sidreria Marcelo Castro Urdiales

Como nota curiosa, te situan una especia de ladrillo o adoquín bien caliente donde puedes hacer un poco más la carne, pero la verdad es que no era necesario.

Sidreria Marcelo Castro Urdiales

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A la hora de pagar el montante resulta importante en cantidad dado que las alubias distorsionan la balanza y el entrecote tiene un precio abultado. Si acudo otra vez a este lugar tengo claro que hay que ceñirse a la carne, de calidad y muy bien hecha.

Sidreria Marcelo Castro Urdiales

Calle Ardigales 12 39700 Castro Urdiales 942782310

Por El Mule

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