Primer aniversario de Seña en Santander y tercera cata de vinos y sus bocados, celebrada el miércoles 15 de abril de 2026 a las 20h en el propio restaurante.
Las Bodegas Vinos al Margen situada en Salamanca, quieren y tienen como propósito vinificaciones separadas por parcelas, lentas fermentaciones espontáneas y maceraciones prolongadas proporcionan personalidad definida y capacidad de envejecimiento. Las posteriores crianzas se encargan del pulido y afinado en función de las cualidades de cada año. El propósito es mantener reconocible cada paraje a partir de agricultura orgánica y tradicional basada en acompañar y aprovechar la armonía de la naturaleza. Todo para que cada vino represente y exprese con fuerza el lugar de donde procede sin interferencias fitosanitarias sintéticas, aditivos o tecnologías invasivas.

Se comenzó con dos vinos blancos, a cada cual más rico y agradable, Viña Madre (vino joven, de multitud de uvas, godello, verdejo, rufete, y otras) y Aleth ( 100% Godello), con los que Mario nos agasajó con un bocado de un tosta de crema de manzana oxidada con mantequilla en su base y anchoas y avellana por encima.
Seguimos con los blancos, Kalifo (100% verdejo), aquí empezamos a perder la noción del tiempo y el espacio, los anfitriones de la bodega no paraban de servirnos y nosotros de beber jejeje.
El siguiente bocado fue como nos contó Mario, un homenaje a la paloma, un cuero de trigo antiguamente de cerdo, lleno de brandada de bacalao al pil pil, con pimientos rojos asados y caramelizados con salicornia.
Seguimos con más vino como no podía ser de otra manera, tintos, Crisol ( Uvas Rufete, Calabrés, Garnacha, Aragonés, Tinta de Toro y otras), Crianza larga en tinajas y barricas y redondeo en botella durante tres años, lo que viene siendo un vinazo, Viña Padre ( Uvas Rufete, Calabrés y Aragonés), Vino joven de crianza corta en barrica y depósitos, dos ejemplos de vinos de altitud y arraigo con viñas viejas, fantásticos para diario y días especiales, muy ricos.
Otro bocado espectacular, limón serrano, consiste en unas endivias con naranja limón huevos chorizo jamón serrano aceite crudo, chorizo desgrasado dos huevos fritos aliñados.
Me vais a perdonar, pero el orden no me acuerdo muy bien ya que como os comenté antes bebimos por encima de nuestras posibilidades.
Obilio (100% Tempranillo de Toro), cepas aún más antiguas y casi a mil metros de altitud, otra etiqueta maravillosa que nos recuerda a un forzudo del circo de otras épocas pasadas.
A continuación, pasamos a otro tinto llamado Sedento (100% Garnacha) cepas más viejas y a más altitud , quizás y en mi humilde opinión, la golosina de todos los tintos, magistral.
El siguiente bocado fue un recuerdo de Mario, a Ciudad Rodrigo, pueblo fronterizo con Portugal,farinato, un embutido especiado donde destaca con mucho el anís.
Pasamos a otro vino, llamado Santón, de uva rufete, una gran desconocida para mí y una gratísima sorpresa que no dejó indiferente a nadie.
Para el último bocado salado nos puso unos garbanzos Pedrosillanos con oejon trufa soja y miel, un manjar delicioso que acompañaba con el tinto tan potente, una delicia para el paladar.
Acabamos con Golóndro, de uva Bruñal 100% otra variedad totalmente desconocida para mí y otra grata sorpresa, con viñedos más jóvenes y a menor altitud con un envejecimiento en barricas entre 12 y 14 meses.
Y, por último, terminamos con un blanco llamado Taheño, uva Verdejo (67%) y Rufete Blanco (33%), vino blanco perfecto para bocados dulces como el postre cuajada de hojas de higuera con crujiente de hinojo, que remató a la grande esta maravillosa cata.
Esperemos que cumplais muchos más y sigáis dándonos tantas alegrías.
Por cierto, este homenaje por 35€ persona.
Muchas gracias de corazón
Por Pacomer
Ubicado en: C. Tetuán, 31, 39004 Santander, Cantabria
Instagram: @sena.winebar
