Hoyuela 1955 tapas, producto local y una mañana para disfrutar en Maliaño

Hemos Comido… en Hoyuela 1955 una pequeña selección de tapas que demuestra cómo, incluso en formatos breves.

Es posible encontrar propuestas interesantes sustentadas en el producto, el equilibrio de sabores y algunas referencias a cocinas de diferentes procedencias.

La primera tapa fue una vieira bretona con leche de tigre condensada, una elaboración donde el molusco mantiene todo el protagonismo. La vieira aporta la delicadeza y el punto yodado característicos de este producto tan apreciado en la gastronomía atlántica, mientras que la leche de tigre, concentrada para intensificar matices, incorpora frescura, acidez y un agradable recuerdo a la cocina peruana. El resultado es un bocado dinámico, en el que la textura carnosa de la vieira se complementa con un aliño lleno de viveza y personalidad.

Continuamos con una de las propuestas más llamativas de la mañana: la flor de chicharro ahumado en casa, foie y manzana. El trabajo de ahumado aporta profundidad y complejidad al pescado azul, potenciando sus matices naturales sin ocultarlos. El foie introduce untuosidad y riqueza, mientras que la manzana ejerce de contrapunto gracias a su frescura y ligera acidez. El conjunto se presenta en un formato crujiente que recuerda en cierta medida al conocido milhojas de chicharro, foie y manzana de Nacho Basurto, aunque siguiendo un camino propio y ofreciendo una lectura diferente de una combinación que ha demostrado funcionar especialmente bien en la cocina cántabra contemporánea.

La siguiente parada fue un tomate natural de Galizano acompañado de cebolla, una propuesta aparentemente sencilla que pone el foco en la calidad del producto de proximidad. Los tomates cultivados en esta zona costera destacan durante la temporada por su equilibrio entre dulzor y acidez, además de una textura carnosa y jugosa. La cebolla aporta frescor y un ligero toque punzante que realza todavía más las cualidades del tomate. Un plato que confirma que la cocina también encuentra su atractivo en las elaboraciones más sencillas cuando la materia prima acompaña.

Como cierre llegó un original ceviche de mango, coco y cilantro, una elaboración dulce inspirada en los códigos de presentación y equilibrio habituales del ceviche tradicional. En este caso, el mango aporta jugosidad y notas tropicales, el coco introduce suavidad y textura, mientras que el cilantro añade un matiz aromático que contribuye a potenciar la sensación de frescura. Una combinación diferente y muy agradable para finalizar la degustación.

La experiencia estuvo acompañada por un vermú A lo Ligero de Isabel, una elección que encajó perfectamente con el carácter desenfadado del aperitivo. Una visita breve, pero suficiente para comprobar que en Hoyuela 1955 existe interés por combinar producto, técnica y creatividad en una oferta de tapas capaz de despertar la curiosidad del comensal.

Histórico de visitas a Hoyuela

Por El Mule

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