Hemos Comido…en Querida Mar, situado literalmente sobre la Segunda Playa del Sardinero. Su ubicación es uno de sus grandes atractivos: un comedor luminoso, abierto al mar, donde el Cantábrico actúa como telón de fondo constante. El restaurante forma parte del mismo grupo que El Serbal y Querida Margarita, y ocupa el bajo del edificio donde se encuentra El Serbal, con el que comparte bodega.


Una bodega de nivel, dirigida por un experto
La bodega de Querida Mar es la misma que la de El Serbal, una de las más completas de Santander. Está gestionada por Rafa Prieto, con una trayectoria larga y sólida en la selección de vinos nacionales e internacionales. Su criterio se nota en la amplitud de referencias y en la coherencia de la oferta, que permite acompañar cualquier elaboración.
Un menú diario centrado en producto y temporada

La propuesta gastronómica se basa en un menú diario de 28,5€, compuesto por entrante, principal y postre. La carta es breve, pero responde a una idea clara: trabajar con producto fresco y adaptarse a lo que ofrece cada estación. En esta ocasión, se ofrecía la posibilidad de cambiar el principal por una elaboración de atún con un suplemento de 8€.
Entrantes: técnica y sabor bien medidos

El primer plato fue un arroz meloso elaborado con papada, setas y un alioli suave. El punto del arroz estaba muy bien ajustado, con ese equilibrio entre cremosidad y firmeza que exige este tipo de preparación. La papada aporta untuosidad y profundidad, mientras que las setas introducen un matiz aromático que aligera el conjunto. El alioli, aplicado con moderación, refuerza el sabor sin imponerse. Un plato que demuestra conocimiento del producto y control del fuego.

Pencas de acelga rellenas de jamón y queso de vaca con salsa de almendras. Las pencas se presentan como un milhojas, con capas de acelga que envuelven un relleno de jamón y queso de vaca. La salsa de almendras, fina y bien ligada, aporta un punto goloso que combina muy bien con el vegetal. Las lascas de almendra tostada añaden textura y aroma. Es una elaboración tradicional, pero ejecutada con precisión y cuidando cada detalle.

Platos principales: mar y tradición

Lomo de bacalao confitado con pisto y pilpil. El bacalao se sirve confitado, lo que garantiza una textura jugosa y laminada. El pisto aporta dulzor y frescura, mientras que el pilpil —bien emulsionado— actúa como nexo entre ambos elementos. Es un plato que respeta el producto y que funciona especialmente bien cuando el bacalao está en su mejor momento.

Pimientos rellenos de chipirón en salsa roja. Uno de los platos más interesantes de la comida. El pimiento aparece cerrado y albardado, algo poco habitual en este tipo de elaboraciones. El relleno combina trozos pequeños de calamar con una bechamel sabrosa, donde se aprecia claramente el gusto del chipirón.
La salsa roja, bien reducida, concentra el sabor del pimiento y del sofrito. Es una elaboración que requiere tiempo y precisión, y aquí está muy bien resuelta. El resultado invita a terminar el plato con pan.
Postres
El menú finaliza con trufas caseras y una degustación de quesos de Cantabria, una selección que permite cerrar la comida con productos locales de calidad.


Querida Mar ofrece una cocina cuidada, basada en producto de temporada y con elaboraciones que respetan la tradición sin perder frescura. Su ubicación frente al mar y la solidez de su bodega lo convierten en un lugar muy recomendable para quienes buscan una experiencia gastronómica completa en Santander.

Por El Mule
- 📍 Ubicado en: Av. Manuel García Lago, 2, 39005 Santander, Cantabria
- ☎️ 633 16 45 36
- 📱 Instagram: @queridamarbistro
