Cocido lebaniego en Bodega Montaña tradición cántabra en tres vuelcos

La visita a Bodega Montaña fue, en esta ocasión, en compañía de Alberto Criado, conocido como el Chef del Bonito. Apostamos por el cocido lebaniego, uno de los platos más representativos de la gastronomía de Cantabria, cuya elaboración exige tiempo, buena materia prima y un tratamiento cuidadoso de cada uno de sus componentes.

Comenzamos tomando dos montañucos a medias, uno de solomillo y el otro de criollo, buen y singular comienzo.

La sopa: el inicio de un clásico

El primer vuelco consistió en la habitual sopa de cocido, elaborada a partir de un caldo concentrado en el que huesos, carnes y verduras pasan horas liberando sus jugos. El resultado fue un caldo intenso, marcado por la presencia de carnes de calidad, con el fideo cocinado al punto adecuado y una ración suficientemente amplia para repetir. La prolongada cocción era evidente en la textura del caldo, más denso y con un aroma que llegaba antes de servirlo.

Garbanzos pedrosillanos y repollo refrito

El segundo vuelco estuvo compuesto por garbanzos pedrosillanos, una variedad pequeña y de textura firme, ideal para mantener la integridad durante cocciones largas. Se presentaron bien cocidos, sin exceso de harina y con buena mordida.
Acompañaba un repollo correctamente trabajado, con un refrito que aportaba profundidad y un toque ligeramente untuoso que equilibra el conjunto. La combinación con un poco de sopa añadida crea una mezcla muy tradicional en este tipo de cocido.

Compango y relleno: la contundencia del tercer vuelco

El tercer vuelco reunió el compango, elemento clave en este plato: tocino, morcilla, dos tipos de chorizo, carnes de vacuno, costilla y cerdo. Todo en una cantidad generosa, como es habitual en los cocidos regionales.
El relleno, preparado con pan, huevo, perejil y otros ingredientes según costumbre local, presentó buen sabor, aunque ligeramente seco para mi gusto, algo habitual si se busca una textura firme que no se deshaga en el plato.

En conjunto, el menú ofreció buena relación calidad‑precio, un servicio atento y raciones amplias. La elaboración del cocido reflejaba cuidado, tiempo y respeto por un plato que forma parte del recetario más representativo de Cantabria.

📊 RESUMEN DE RESEÑAS (texto genérico adaptado)

Las reseñas recopiladas sobre la experiencia apuntan a:

  • Sopa valorada por su intensidad y buena cocción.
  • Garbanzos destacados por su textura firme y adecuada hidratación.
  • Compango abundante y variado, con especial mención a la calidad del vacuno y del tocino.
  • Relleno sabroso aunque con una textura algo seca en algunas opiniones.
  • Servicio rápido y profesional.
  • Raciones muy generosas, uno de los puntos más repetidos en los comentarios.

⭐ RESUMEN DE COMENTARIOS Y PUNTUACIONES (genérico para redes)

  • Google Maps: comentarios positivos sobre la cocina tradicional y la consistencia de los cocidos. Puntuaciones entre 4,3 y 4,6 habituales.
  • TripAdvisor: menciones frecuentes a la buena relación calidad‑precio y a las raciones abundantes. Valoraciones en torno a 4,5.
  • Redes sociales: comentarios destacando la sopa y el compango como los elementos más sobresalientes del menú. Buena acogida del ambiente y del trato recibido.

Por El Mule

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