Originarios de Villoldo (Palencia), donde regentan el histórico Hotel-Restaurante Estrella del Bajo Carrión desde 1975, abrieron este restaurante en 2013. Al frente de esta casa de comidas en Madrid están las hijas del fundador, Anselmo Pedrosa: Pilar Pedrosa, cocinera y alma del restaurante y Mercedes a cargo de la bodega. Villoldo ofrece una cocina de temporada con recetas tradicionales castellanas, destacando los asados y las verduras.

Bajando unas escaleras se accede al comedor, con capacidad para 30 personas. La decoración rústica y elegante, con paredes de ladrillo blanco y ventanas a un pequeño patio inglés, crea un ambiente acogedor y cómodo. El servicio es atento, cercano y profesional.

 

 

Como aperitivo cortesía de la casa se ofrece una rica crema de verduras, además de pan tostado con una buena mantequilla. Se agradece el detalle de la mantequilla, que no es habitual ver en los restaurantes españoles.

Comenzamos con unas alubias viudas de la Vega de Saldaña, una de las especialidades del restaurante. Qué cremosidad tenía la legumbre, una alubia mantecosa, sin piel, que se deshace en la boca. Magníficas. Compartimos todos los platos, y el restaurante tuvo el buen hacer de emplatar individualmente todos los platos, así que las fotos que ven son de medias raciones.

Jarretes de lechazo estofados, una receta tradicional de la familia, según explican en la carta, con verduras de temporada.

Una de las especialidades que más ganas tenía de probar en este restaurante son sus escabeches, que había visto en la web pero no así en la carta en papel. No tenían perdices, ya que su temporada es octubre, pero sí pichones de nidal en escabeche castellano, así que fuimos a por ellos. Un acierto. Qué sabor tan delicado con la carne del ave. Platazo.

Para cerrar esta estupenda comida, una media tabla de quesos para terminar el vino.

Una sorpresa final fue que el café es de la marca El Dromedario, un buen café santanderino con más de 150 años de historia y al que le tengo un cariño especial y que no sabía que estuviera presente en la capital. Lo acompañan de las tradicionales tejas de almedras.

La cuenta fue de 138€ para dos personas (69€ pp) con un par de cervezas, café y una botella de vino Martínez Lacuesta (27€). Muy razonable para la experiencia. Un restaurante al que espero no tardar mucho en volver.

Por Abraham (@Mr_Abraham)
www.andanzasgastronomicas.com

Villoldo
Calle de Lagasca, 134, 28006 Madrid
<a href="https://villoldomadrid.com/" target="_blank" rel="noopener"https://villoldomadrid.com/

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