Dice el doctor Vázquez, a partir de ahora Luis, el menú que nos han ofrecido hoy estos 3 cocineros es lo ideal para una comida, no necesitamos más, este menú “degustación” es lo ideal, es suficiente para nuestra alimentación de la comida del mediodía.
A primera hora de la mañana me acerqué hasta los viveros de Gota Viva en Anero, donde Juli y Aurelio, le había comentado el otro día a Dani, su representante, quiero unas lechugas para una actividad saludable, son de cultivo hidropónico y me gusta que se conozca esta forma de cultivo, su sabor y que el público sepa lo que tenemos en Cantabria, me regalaron unas cuantas para obsequiar a los asistentes, además recién sacadas del invernadero, también me regaló 2 calabazas que las utilizamos para hacer un puré de calabaza al cardamomo para que cuando bajasen los asistentes después de recorrer el mercado se entonasen un poco.

Son las 10 en punto, hora que hemos quedado con los participantes en esta acción saludable, es el último que cocinamos y hablamos saludable en esta idea tan original de “El Barrio Late sano y feliz.
Con un aforo completo, el aula se ha ido llenando, primero se ha completado la grada y hemos puesto una docena de sillas más. En la calle hace el típico día de invierno, hemos tenido que improvisar un paragüero, no es que llueva mucho pero el paraguas es el acompañante necesario.
Nuestros médicos, Luis Vázquez, endocrino y Carlos Viadero, geriatra, abandonan la cocina de la plaza en dirección al mercado, han repartido a los asistentes en 2 grupos, uno encamina a la parte superior y el otro con su grupo se adentra en la planta baja en el mundo del pescado y marisco.


Nosotros seguimos en la cocina poniendo a punto el menú:
Puré de calabaza y cardamomo
Alubias de riñón con repollo
Huevo poché con pisto al tomillo
Brocheta de frutas naturales con fresa y chocolate
Los cocineros hace un rato que llevamos faenando, como decimos en el argot, preparando la “mise en place”, anoche hemos echado las alubias a remojo, que son el plato fuerte de hoy, las 2 ollas exprés de Magefesa están a tope, una rugiendo, la otra es de las rápidas, no lleva “pitorro”, Willy las ha condimentado bien con verdura y un poco de chorizo, -previa autorización de Luis, Floren un poco de chorizo no molesta, pero sé comedido, me dijo- y sigue picando el repollo -lo cocerá aparte- que será la verdura que predomine en el guiso de cuchara. Pedro el otro chef que nos acompaña, va cortando la verdura para el pisto que será el acompañamiento del huevo escalfado-poché.
A pesar de haber previsto todo, o casi todo, cuando vamos a triturar el puré de calabaza, nos damos cuenta de que no tenemos túrmix, así que echamos mano a la improvisación y lo hacemos en el vaso americano.
Han terminado las ollas, una de silbar y la otra hacía un rato estaba apagada, quitamos el chorizo y las verduras y las juntamos en una cazuela, solo están a falta del chorizo, que lo picamos en pequeño para la degustación, las verduras que hemos triturado en el vaso, el repollo y lo más importante el refrito de ajo y pimentón, que es lo que le da el toque final al guiso.
Llegan los visitantes y los doctores, Pedro está terminando de hacer las brochetas, yo he atemperado la cobertura negra del 70 % y estoy bañando en ella las fresas y aprovecho para pincharlas en un tronco que de manera artesana he preparado para estas presentaciones, un palo que he cogido en Roballera en plena costa Quebrada -sabéis que Costa Quebrada es Parque de la Unesco ¿verdad?
Una vez cada uno sentado en su sitio, comenzamos, los doctores hacen un repaso rápido a la visita del mercado y sin darles tiempo les servimos el puré de calabaza para entonar.
Si os dais cuenta, dice Luis, en el bodegón que está expuesto delante de nosotros, hay mucho color, elemento muy importante, la combinación de los colores de los alimentos, expuesta veis la brocheta con una paleta de colores que solo con mirarla se hace apetecible.
Quiero destacar el color de la brocheta.




Luis dice:
Terminada la degustación, una asistente agradece a los doctores, a Lorena concejala y a los cocineros la realización de las jornadas, que han sido de convivencia entre nosotros, vosotros, los cocineros y los comerciantes.
Luis nos agradece a los cocineros que hemos participado que nunca había tenido una relación tan cercana con chefs y había visto que los cocineros somos gente normal, que estos cocineros no tienen nada que envidiar a los que poseen estrellas Michelín, que son gente normal – ¿qué has pensado que somos los cocineros?, le pregunto-, estáis en un momento de mucha fama… ha estado bien nuestro entendimiento a la hora de diseñar los menús ofertados en estas 3 semanas. Al público le explicó: por este aula han pasado aproximadamente 150 personas, que, si sois familias distintas y lo contáis en casa, figuraros a cuantas personas llegamos, nosotros con nuestros consejos y el arte de estos cocineros, quienes nos han sorprendido con sus elaboraciones-creaciones y presentaciones, que esto os sirva de aprendizaje y lo fácil que lo han hecho para poder cocinar de manera sencilla con lo que nos rodee y lo han compartido con todos nosotros.
Como reflexión, dice Luis con un menú debemos alimentarnos de manera controlada y saludable, no darnos atracones, no soy partidario que se ponga un puchero en el centro de la mesa y cada uno se sirva hasta saciarse.


La dieta debe ser equilibrada y variada, controlando el azúcar, la sal, las grasas y todo esto aderezado con algo de deporte, cada uno en su medida, así que animo a que estos encuentros puedan repetirse. Para muestra lo que hemos vivido en esta cocina de la plaza durante 3 semanas.
Todo ello cocinado en La Cocina de la Plaza, el día 31.01.2026
Por los chefs: Emiliano Martín, Pedro Sarabia y Floren Bueyes
