Hemos Comido…en Melly en Somo, un establecimiento que continúa consolidándose como una referencia dentro de la cocina tradicional cántabra. Tras una visita previa a la Bodega Bahía de Santander, nos dirigimos a este local con la intención de disfrutar de una propuesta que mantuviera ese espíritu doméstico y de temporada que lo caracteriza.

A pesar de llegar al segundo turno, sobre las 15:30 horas, el servicio fue ágil y la reserva nos permitió acceder rápidamente a la mesa. Mientras tanto, degustamos una copa de Llopart en la barra, un detalle que acompaña bien la espera y refleja el cuidado del establecimiento por la experiencia del cliente.

Melly menú infantil

Entrantes con producto de temporada

alcachofas con sofrito de ajos

El primer plato, unas alcachofas con sofrito de ajos, destacó por el buen punto de cocción y la intensidad aromática del refrito. Las alcachofas, limpias y tiernas, absorbieron bien los matices del ajo, dando lugar a una preparación clásica que funciona especialmente cuando el producto está en su mejor momento.

sopa de pescado y marisco

Por mi parte, escogí la sopa de pescado y marisco, una elaboración que recuerda a las antiguas recetas caseras de las zonas costeras. El caldo presentaba profundidad y equilibrio, acompañado de mejillones, gambas y rape, ingredientes que aportaban diferentes texturas y una carga marina más que notable. Este tipo de sopas, cada vez menos presentes en las cartas modernas, resultan especialmente apreciadas cuando se ejecutan con precisión.

Principales tradición

 

bocartes al ajillo

El otro comensal eligió bocartes al ajillo, un plato identitario en la cocina cántabra. La preparación respetaba la esencia del pescado: pieza pequeña, fritura ligera y un ajillo que acompañaba sin enmascarar.

Melly menú infantil

En mi caso opté por el menú infantil, una propuesta que en Melly se compone de huevos fritos, patatas caseras y callos. Los callos estaban elaborados a partir de morro y pata, con una salsa ligeramente picante y una textura característica gracias a una cocción prolongada. Las patatas artesanas y los huevos complementaban un plato sencillo en apariencia, pero que requiere tiempo y atención para lograr un conjunto equilibrado y agradable.

El postre más cántabro imposible

Melly menú infantil

Para cerrar la comida, pedimos el habitual queso fresco de La Jarradilla con membrillo, un postre que se ha convertido en un sello del local. Su combinación de frescor lácteo y dulzor frutal sigue siendo una de las más apreciadas por quienes buscan un final ligero y tradicional.

Melly continúa siendo un lugar recomendable en todos los aspectos: cocina basada en productos reconocibles, elaboraciones tradicionales bien cuidadas, un servicio cercano y una relación calidad-precio constante en cada visita. La presencia y dedicación de Juan, Lola y Ariel contribuyen a mantener el carácter propio de este establecimiento, que sigue siendo punto de referencia para quienes recorren la gastronomía de Somo.

Histórico de visitas a Melly

Por El Mule

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