Hemos Comido… en Casa Quiquet, en uno de esos días de calor valenciano que dejan la energía bajo mínimos. En esas circunstancias, la cocina honesta y bien planteada se agradece más que nunca. Casa Quiquet, ubicado dentro del Hotel Casa Quiquet, lleva más de 125 años ofreciendo una cocina de mercado mediterránea que combina tradición, producto y experiencia acumulada.
La casa y su propuesta



El restaurante mantiene una carta amplia donde conviven elaboraciones de mercado con recetas clásicas de la región. Destacan los arroces y la paella a leña, que siguen marcando el ritmo de la cocina valenciana. También aparecen platos como los revueltos de habitas con setas y jamón de bellota o los daditos de bacalao a la romana sobre fondo de vizcaína, ejemplos de una cocina que respeta el recetario local y lo ejecuta con solvencia.
La visita vino de la mano de Jorge, mi guía habitual en Valencia, que conoce cada rincón y a medio vecindario. Su llegada fue recibida con familiaridad, y la propuesta del menú salió directamente de la casa, sin necesidad de abrir la carta.
Un salmorejo que refresca



El primer plato fue un salmorejo clásico, acompañado de jamón y huevo. La ración era generosa y la textura, bien ligada, con ese punto de densidad que permite que el pan —servido con un toque de tomate— cumpla su función sin deshacerse. En un día caluroso, la frescura y suavidad del salmorejo resultan especialmente agradecidas, y este cumplió con creces.
La tortilla de gambas, una elección inesperada


El segundo plato fue una tortilla de gambas, una preparación que no suele aparecer en las cartas habituales y que, sin embargo, despertó interés desde el momento en que la mencionaron. Se trata de una tortilla francesa que alberga un gambón de buen tamaño, acompañada de calabacín, champiñón y zanahoria. La combinación funciona por su ligereza y por la manera en que las verduras aportan jugosidad sin restar protagonismo al marisco. En un día de calor, este tipo de plato resulta especialmente adecuado: sabroso, equilibrado y sin pesadez.
La comida terminó con esa sensación de satisfacción tranquila que deja la cocina bien planteada. Tanto, que al regresar al hotel el cuerpo pidió descanso inmediato y no hubo manera de volver a salir a la calle.
Casa Quiquet demuestra que la tradición, cuando se mantiene con respeto al producto y a las recetas que han pasado de generación en generación, sigue siendo una garantía. La visita fue un acierto, y confirma que en Valencia aún quedan casas donde la cocina de siempre conserva su lugar y su sentido.
Por El Mule
- 📍 Ubicado en: Av. Llevant, 45, 46469 Beniparrell, Valencia
- ☎️ 961 20 07 50
- 📱 Instagram: @casaquiquet
