VIII Asamblea General de la Cofradía Gastronómica de los Cocidos de Cantabria

VIII Asamblea General de la Cofradía Gastronómica de los Cocidos de Cantabria tradición, acuerdos y un homenaje al cocido lebaniego

El pasado jueves 19 de marzo tuvo lugar la VIII Asamblea General de la Cofradía Gastronómica de los Cocidos de Cantabria, celebrada en el restaurante Picos de Europa, en Santander. Esta entidad, una de las más activas dentro del panorama gastronómico regional, reúne a defensores de los cocidos tradicionales cántabros y trabaja para difundir su valor cultural y culinario.

Acuerdos y novedades en la asamblea

La reunión se desarrolló en un clima cordial. Se aprobaron por unanimidad el acta anterior, el estado de cuentas y la actualización de los estatutos. Esta última incluyó la incorporación de una nueva persona a la directiva y la creación de nuevas categorías de socios, tanto colaboradores como embajadores. También se presentaron los próximos planes de actuación, que recibieron el respaldo de los asistentes.

Un aperitivo con productos locales

Tras la parte institucional, los cofrades pasaron a un aperitivo donde se ofrecieron vinos de Alto de Castro, croquetas caseras, chorizo frito artesano elaborado por Chuchi —anfitrión del establecimiento— y una selección de canapés. Este tipo de preparaciones, sencillas pero bien ejecutadas, permiten apreciar la calidad de los productos cántabros y la importancia de las elaboraciones tradicionales.

Un menú centrado en la cocina regional

El menú comenzó con un paté de cabracho, receta clásica de la cocina del norte. Su elaboración requiere cocer el pescado, triturarlo con una base de hortalizas y ligarlo con huevo antes de hornearlo suavemente. El resultado es una textura firme y un gusto característico que lo han convertido en un imprescindible de la gastronomía cántabra.

A continuación se sirvió un revuelto de patatas paja, matanza y panceta. La clave de este plato está en la fritura fina de la patata, que debe quedar crujiente, y en la mezcla con productos de la matanza, que aportan intensidad. El huevo se incorpora al final, fuera del fuego directo, para que quede jugoso sin llegar a cuajar del todo.

El cocido lebaniego: un referente de la cocina tradicional

El plato principal fue un cocido lebaniego especialmente logrado. Este guiso, uno de los más representativos de Cantabria, combina garbanzos de pequeño calibre, repollo, patatas y un compango que suele incluir chorizo, morcilla, tocino y carne de cerdo. En esta ocasión destacó la sopa inicial, bien desgrasada y con un gusto profundo, así como unos rellenos jugosos, elaborados con pan, huevo y carne, que aportan una textura muy característica al conjunto.

El cocido lebaniego es un ejemplo de cocina de aprovechamiento y de cocción lenta, donde cada ingrediente se integra sin perder su identidad. Su preparación requiere tiempo, control del fuego y una selección adecuada de productos locales, factores que explican su relevancia dentro de la gastronomía regional.

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