Aurita Rábago Alonso, del Hostal Remoña en Espinama, sigue siendo nuestra anfitriona un día más. Nos acompaña nuestro amigo Jesús, hijo de Aurita.
“En Espinama, cuando salías al contenedor a tirar la basura, siempre te encontrabas con alguien, vecino o visitante, con quien estabas un rato charlando. Ahora no te encuentras a nadie; no ves ni tu sombra. Los pueblos se mueren. ¿Qué futuro tenemos? No encontramos gente para trabajar.”


Hoy Aurita nos hace MERDOSOS.
Tres cucharones de sangre de cerdo.
Seis cucharones de harina de trigo, de la que te vende el panadero.
Se mezcla bien.
Añadimos agua y sal al gusto. Antiguamente se hacían con leche en vez de agua, pero no saben igual.

Como se hacen grumos, pasamos la mezcla por la batidora.
Al fuego ponemos la sartén con aceite y un trozo pequeño de pan. El pan es para saber cuándo está caliente el aceite; cuando se pone rojo, apartamos el pan y ya lo tenemos listo para freír.
Nos dice Aurita que la sartén va cogiendo “calda”, que se va caldeando.
Cogemos medio cucharón, levantamos la sartén y lo depositamos suavemente, como una fina película que solo cubre el fondo de la sartén. Muy fino insisto. Acercamos la sartén al fuego y enseguida le damos la vuelta al Merdoso.
Los dos primeros se nos van a cuartear, se romperán. Creo que forma parte de la tradición.
Los apilamos en un plato al centro de la mesa.
Los puedes comer solos o acompañarlos de azúcar por encima. Pero si le pones un poco de miel de Liébana cuando los enrollas en el tenedor o con los dedos, te parecerá que te ha visitado la diosa de la felicidad.
Origen Prerromano de Espinama: según el investigador Eutimio Martino, el topónimo es de origen prerromano y su significado estaría vinculado a la palabra «río». Esta teoría sugiere que la raíz del nombre pervivió incluso tras la dominación romana, demostrando la continuidad cultural de los habitantes originales.
Otros estudios de toponimia cántabra señalan que, aunque la terminación -ama suele asociarse a raíces indoeuropeas (como en Ledesma), en el caso de Espinama la documentación histórica (que data del año 961) y su acentuación podrían indicar un proceso lingüístico distinto.
Por Floren Bueyes
Merdosos

En una botella de agua de Solares, trae 330 ml de sangre de cerdo, se la coje a un amigo carnicero, ya que en el matadero cuando se baja el chon no te la dan, si no está preparado el matadero para llevártela. Utiliza un tercio de la cantidad.
Mezcla la sangre con unas cucharadas de harina de trigo, le pasa la trituradora y la pasta está preparada. Si echas mucha sangre, los merdosos quedan “correudos” (correosos)
Para freír pone aceite en una sartén, le añade un poco de pan para saber la temperatura, quita el pan y ya tiene el aceite preparado para su uso. ¿porqué pones pan? Pregunto, lo hacia mi madre y yo sigo, es para saber la temperatura.
Saca dos sartenes de hierro de 22 centímetros, pone a “caldar” (calentar) las sartenes. Para que no se peguen las sartenes de hierro, se hierbe en ellas vinagre o vino, aunque el primero siempre se rompe. Eso me pasa a mi cuando hago crepes, el primero sale roto.
Cocinado por Aurita ayudada por Floren Bueyes, su hijo Jesús, Jesús Baquero (Mule Carajonero) Alfonso Fraile, presidente de Cofradía Cocidos de Cantabria.
Cocinado en Hostal Remoña en día 7.2.2026.
Por Alfonso Fraile
La Receta Original


Del papel a documento digital la receta de los merdosos
½ vaso de los de agua de sangre de cerdo, dependiendo de la cantidad que se quiera hacer.
En un recipiente se pone la sangre, la harina el agua la sal, se mezcla todo en un bol se bate para que no queden grumos, tiene que quedar una pasta fina, para que se extienda bien por la sartén.
En una sartén pequeña se fríe aceite de oliva para tenerlo preparado luego hacer los merdosos, que se hacen en una sartén mas grande, con una cucharita del aceite que tenemos frito, que este la sartén bien caliente para el que tenemos preparado, se extiende bien por la sartén y queden lo mas finos posible, y luego se comen acompañados de miel o azúcar.
