Hemos Comido en el Hostel, caricos, fabada y un maridaje que sorprende.
La visita al Hostel surgió tras ver en redes cómo Javier dejaba reposar una fabada y unos caricos que prometían. Con el frío metido en el cuerpo y pocas ganas de encender los fogones, la decisión estaba tomada: era el día perfecto para un guiso tradicional.
Entrantes: quesos, sobrasada y cecina


Comenzamos con una tabla de quesos Villa Herencia de oveja, presentados en tres curaciones: tierno, semicurado y curado. El semicurado y el curado destacaron por su equilibrio entre intensidad y persistencia, con una textura firme y aromas propios de una maduración bien controlada. Este tipo de quesos aporta profundidad a cualquier inicio de comida y prepara el paladar para platos más contundentes.
A continuación llegó una sobrasada de Mallorca de 8 años de reserva, un producto poco habitual por su larga maduración. La sobrasada, elaborada con carne de cerdo y pimentón, desarrolla con el tiempo una concentración de aromas que la vuelve más compleja, con matices dulces y un picor suave. Untada en pan, muestra todo su potencial.
Cerramos los entrantes con una cecina leonesa, fina y con un punto de ahumado que realza su sabor. Su textura, ligeramente firme, permite apreciar bien la calidad de la pieza.
Caricos: un guiso tradicional con fondo vegetal


Los caricos, una alubia roja típica del norte de Cantabria, llegaron con un caldo reposado y un fondo vegetal muy bien construido. La combinación de cebolla, puerro, pimientos y otras hortalizas aporta dulzor natural y estructura al guiso. El compango, presente pero sin imponerse, permite que la alubia mantenga su identidad. El reposo de un día, fundamental en este tipo de elaboraciones, redondea el conjunto y aporta cohesión.
Fabada: un clásico que se mantiene en lo más alto



La fabada del Hostel es ya conocida por muchos comensales y sigue destacando por la calidad de sus ingredientes. La faba, de gran tamaño y piel fina, se deshace con facilidad sin perder su forma. El compango —chorizo, morcilla asturiana, panceta curada y lacón— aporta profundidad y un punto graso que se integra en el caldo sin resultar pesado. El resultado es una fabada equilibrada, contundente y muy bien ejecutada.
Un maridaje poco habitual: guiso de alubias y champagne
Aunque pueda parecer sorprendente, los guisos de alubias combinan muy bien con champagne. La acidez y la burbuja ayudan a limpiar el paladar y equilibran la untuosidad del caldo. En esta ocasión, el Don Pérignon Vintage 2013 acompañó con elegancia, aportando frescura y notas que contrastan con la intensidad del guiso.


Una comida que demuestra que los guisos tradicionales siguen teniendo mucho que decir cuando se elaboran con productos de calidad y paciencia. Caricos, fabada y un maridaje inesperado que funciona a la perfección.
Por El Mule
Histórico de visitas al Hostel & Co
Ubicado en: Pl. Estaciones, 1, 39002 Santander, Cantabria
Teléfono: +34 942 36 11 39
web: El Hostel & Co
