Santander sabe a rabas: cuando un bocado cuenta quiénes somos

El pasado sábado 11 de abril nació “Santander sabe a rabas”, una experiencia gastronómica que huele a mercado, a fritura bien hecha y a tradición santanderina. Durante seis sábados, la Cocina de la Plaza —el espacio culinario del histórico Mercado de la Esperanza— se transforma en un pequeño laboratorio del sabor donde aprender, cocinar y, por supuesto, disfrutar.

Este ciclo no es solo un homenaje a las rabas: es una invitación a mirar con otros ojos un bocado que forma parte de nuestra identidad. Porque en Santander, las rabas no son un simple aperitivo: son cultura, memoria y territorio.

¿Qué vas a aprender? Mucho más que a freír rabas

Si te acercas a cualquiera de las sesiones, descubrirás que detrás de unas buenas rabas hay mucha más ciencia (y arte) de la que parece.

✔ Los diferentes cefalopodos

En Cantabria usamos varios cefalópodos para elaborar rabas, y cada uno aporta textura, sabor y comportamiento en fritura:

  • Magano: el clásico cántabro, tierno y sabroso.
  • Chipirón: pequeño, delicado, con un punto más dulce.
  • Peludín: más firme, ideal para cortes finos.
  • Rejos: tentáculos con mordida y sabor intenso.
  • Pota: más económica, pero bien trabajada da resultados sorprendentes.
  • Cachón: textura más carnosa y sabor profundo.

Entender estas diferencias es clave para reconocer una buena raba… y para no dejarse engañar.

✔ Harinas, aceites y el punto exacto de fritura

Aquí está la magia. Una raba memorable depende de:

  • La harina: no todas valen; unas aportan crujiente, otras ligereza.
  • El aceite: temperatura estable, calidad y limpieza.
  • La fritura: ese instante en el que el rebozado se infla, sella y queda dorado sin secar el interior.

Ese “clic” entre lo crujiente y lo jugoso es lo que separa unas rabas correctas de unas rabas que recuerdas.

🍽 Degustación con sabor a Cantabria

Cada sesión termina con una cata, diferentes técnicas y un acompañamiento muy nuestro:

  • Vermús cántabros
  • Cervezas locales
  • Blancos de la tierra

Todo elaborado con producto comprado en el propio Mercado de la Esperanza, reforzando el vínculo entre gastronomía, territorio y comercio local.

🛍 Un proyecto que impulsa el producto local

Santander sabe a rabas” es una acción del Plan de Sostenibilidad Turística de Santander, financiado con fondos europeos Next Generation EU dentro del PRTR. El Ayuntamiento de Santander, junto con la Asociación de Cocineros de Cantabria y el área de Comercio, apuesta así por poner en valor el producto local y acercar los mercados a vecinos y visitantes.

📅 Fechas: 11 y 18 de abril · 2, 9, 16 y 23 de mayo de 2026

Seis sábados para aprender, cocinar y disfrutar.

👇 Cómo participar

🥘 Opción 1: Conviértete en uno de los 12 cocineros de “La Cocina en la Plaza”

Cada sábado habrá 12 cocineros (dos por puesto). La selección se hace por sorteo el día anterior entre todas las personas inscritas.

Cómo apuntarte:

  • Presencialmente En Carnicería Soberón (2ª planta del Mercado de la Esperanza). Deja tu nombre, teléfono o correo y el día que te interesa.
  • Online A través de Instagram:
    • Asociación de Comerciantes del Mercado de la Esperanza (ACME)
    • Comer en Santander Cada semana se eligen 6 cocineros por esta vía.

👀 Opción 2: Disfruta desde las gradas

Hay espacio para 35–40 personas cada sábado. Solo necesitas presentar un ticket de compra del día de cualquier puesto del mercado.

🎉 Y para rematar: degustación gratuita para todo el mercado

Tras cocinar y catar las rabas entre los participantes, se ofrecerá una degustación gratuita a todos los clientes del Mercado de la Esperanza. Un gesto que convierte la experiencia en una fiesta compartida.

Por Floren Bueyes

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