Antigua Casa Paricio donde el vermut se sigue tomando como siempre
Alrededor de 1928, Gerónimo Paricio abrió en Zaragoza un negocio dedicado a la venta de vinos y licores. No buscaba crear un bar mítico, pero el tiempo, ese juez implacable, ha acabado colocando a la Antigua Casa Paricio en el lugar que le corresponde: el de los establecimientos que explican una ciudad mejor que muchos libros.




El negocio pasó posteriormente a manos de sus empleados, los hermanos Cesáreo y María, y desde entonces sus descendientes han mantenido intactos el nombre, la actividad y una forma de entender la hostelería que hoy resulta casi una rareza.
En sus primeros años, el local funcionaba únicamente como bodega. Con el tiempo se acondicionó una pequeña barra para que los clientes pudieran degustar los vinos de la casa. Aquella barra, modesta y sin pretensiones, es hoy el auténtico corazón del establecimiento.
Fue allí donde nos apoyamos para empezar como se debe empezar en un sitio así: vermut de la casa, servido sin alardes; un mejillón en conserva y una banderilla de aceituna y boquerón que resume a la perfección su filosofía. Producto sencillo, bien elegido y sin necesidad de maquillaje.

La Antigua Casa Paricio conserva un aspecto que remite a décadas pasadas, sin concesiones a tendencias ni guiños forzados a la modernidad. Ese aire detenido en el tiempo es parte esencial de su atractivo, pero no sería suficiente sin una barra a la altura. Y la hay.



Aquí no se viene a descubrir nada nuevo.
Se viene a recordar cómo se hacían las cosas.
Un bar donde el vermut sigue teniendo sentido, las conservas se respetan y la historia no se cuenta: se bebe.
Por El Mule
- 📍 Ubicado en: C. de Atocha, 68, Centro, 28012 Madrid
- ☎️ 942 61 64 07
- 📱 Instagram: @antiguacasaparicio
