Espacio Jándala: cuando la gastronomía es punto de encuentro

Hay sitios a los que no se va solo a comer. Espacio Jándala, en Pedreña, es uno de ellos. Desde que entras, ya intuyes que estás en un lugar distinto: aquí la cocina es importante, sí, pero también lo son la conversación, la música, los libros, el arte.

Ubicado a un paso del embarcadero de Pedreña, Jándala es una parada natural tanto si cruzas la bahía desde Somo o Santander como si te mueves por la zona. Un espacio que invita a entrar sin prisas y a dejarse llevar.

Una cocina que va más allá del plato

La propuesta gastronómica de Espacio Jándala se apoya en una cocina actual,  con especial atención a las opciones vegetarianas y veganas, algo que no siempre es fácil de encontrar bien trabajado y con personalidad en Cantabria.

Aquí hay desayunos para arrancar el día con calma, brunchs que entran por los ojos y platos pensados para compartir, disfrutar y conversar. Nada impostado, nada forzado. Cocina bien pensada, bien ejecutada y con ese punto creativo que hace que quieras probar algo más.

Cultura que se come… y se vive

Si algo define a Jándala es que no se queda solo en la mesa. Su programación cultural es constante y variada: conciertos íntimos, sesiones de DJ, poesía escénica, presentaciones de libros, talleres, jam sessions… Todo encaja con naturalidad.

Aquí puedes acabar desayunando mientras hojeas un libro, volviendo otro día para una presentación literaria o quedándote a tomar algo mientras suena música en directo. Jándala es un espacio vivo, en movimiento, que dinamiza Pedreña más allá de la temporada alta.

Un proyecto con sentido

Detrás de Espacio Jándala hay una idea clara: crear comunidad. Y eso se nota. En el trato, en el ambiente y en la forma de entender la hostelería. No es un restaurante al uso ni pretende serlo. Es un lugar donde pasan cosas y donde uno se siente cómodo incluso yendo solo.

El propio nombre, Jándala, conecta con esa idea de ida y vuelta, de mezcla de experiencias, de traer lo aprendido fuera y compartirlo en casa. Un concepto que encaja a la perfección con lo que ocurre dentro del local.

Yo me he acercado en dos ocasiones, una desayunar donde pude tomar un pincho de tortilla trufado y una tosta Yuli de setas pesto, tomates secos y rúcula.

En una segunda ocasión con la lectura del libro Moby Dick en Melly me acerque pronto a terminar de preparar la presentación y entre escrito corrección borrado y vuelta a empezar tome un bizcocho de zanahoria y un chai late, el local se presta a este tipo de cosas tenía una música muy agradable de fondo.

Espacio Jándala es uno de esos sitios que hacen falta. Porque suma, porque propone algo diferente y porque demuestra que la gastronomía puede ser también un motor cultural y social.

Un lugar para desayunar sin mirar el reloj, para comer sin ruido innecesario y para volver… porque seguro que la próxima vez hay algo nuevo que descubrir.

Histórico de visitas

Etiquetas del articulo

Compartir

Categorías
Scroll al inicio