Comida de celebración en Astillero tradición cántabra y cocina portuguesa en una misma mesa

Volver a un restaurante conocido siempre genera expectativas, especialmente cuando la primera experiencia fue positiva. En esta ocasión, regresamos a este establecimiento de Astillero para celebrar varios cumpleaños de febrero. El plan era sencillo: reunirnos, disfrutar de un menú diferente y dejarnos llevar por una cocina que combina recetas cántabras con elaboraciones portuguesas tradicionales.

Cocido montañés: un inicio contundente y bien ejecutado

El primer plato fue un cocido montañés, uno de los guisos más representativos de Cantabria. La versión que nos sirvieron destacaba por estar bien desgrasada, algo fundamental para que resulte equilibrado sin perder intensidad.

Alubias blancas: cocidas hasta alcanzar una textura tierna, sin romperse y sin pieles duras. Compango tradicional: tocino, morcilla y chorizo. Manos: un añadido menos habitual que aporta una gelatina natural que enriquece el caldo y le da una textura más envolvente.

La ración fue generosa, como corresponde a un cocido montañés bien planteado. De hecho, aunque la reserva era para cinco personas, terminamos comiendo siete, y repitiendo todo un mínimo de dos veces  lo que da una idea de la abundancia del plato.

Bacalao a las natas: un clásico portugués preparado con mimo

Tras el cocido llegó uno de los platos más esperados: el bacalao a las natas, una receta tradicional portuguesa conocida por su cremosidad y su combinación de ingredientes sencillos pero bien integrados.

Bacalao desalado: normalmente en lascas o trozos medianos. Patatas al horno: cortadas finas o en dados, según la versión. Bechamel enriquecida con nata: esta mezcla aporta una textura más suave y un matiz lácteo característico. Horneado final: permite que los sabores se integren y que la superficie adquiera un ligero dorado.

El resultado fue un plato equilibrado, cremoso y muy bien resuelto. Ya lo había probado en una visita anterior y volvió a convencerme.

Bacalhau à Braga: tradición del norte de Portugal

El segundo plato de bacalao fue el Bacalhau à Braga, una receta típica de la ciudad de Braga. En esta preparación se utilizan lomos de gran tamaño, rebozados acompañados de patatas asadas, pimiento, pimentón y  encurtidos: un acompañamiento que sorprende al principio, pero que aporta contraste y frescor servido en Cazuela de barro tradicional portuguesa como recipiente.

Es un plato contundente, muy representativo de la cocina del norte de Portugal, donde el bacalao es protagonista absoluto.

Postres compartidos y bebidas para todos los gustos

La comida terminó con una selección variada de postres:

  • Tarta de manzana
  • Tabla de quesos con membrillo
  • Flan de coco
  • Tarta de queso
  • Queso
  • Membrillo

En cuanto a bebidas, acompañamos la comida con vinho verde, Rioja crianza Santa Alba, cerveza y, para finalizar, un orujo blanco y un pacharán.

La experiencia combinó tradición cántabra y cocina portuguesa en un ambiente distendido y festivo. El cocido montañés, el bacalao a las natas y el Bacalhau à Braga fueron los protagonistas de una comida abundante y bien elaborada, ideal para una celebración en grupo.

Histórico de visitas

Etiquetas del articulo

Compartir

Categorías
Scroll al inicio