Visitar Mores, en Cantabria, es siempre una apuesta segura para quienes buscan una cocina basada en el producto local, elaboraciones detalladas y una atención que mantiene constante el nivel del establecimiento. La experiencia comienza con su vermut Mores, un aperitivo que se ha convertido en seña de identidad de la casa. Destaca por su acidez equilibrada, su ligereza y una dulzura contenida que lo hace adecuado tanto para abrir boca como para acompañar los primeros pases del menú.



Gambones marinados a la sal con tomate y albahaca

El primer plato fueron los gambones marinados a la sal, una elaboración clásica del restaurante. El marinada potencia el sabor natural del marisco sin restarle frescura, y su textura firme hace que cada bocado resulte nítido. Se acompaña de tomate y albahaca, un contraste vegetal que aporta aroma y un matiz ligeramente dulce que realza al gambón. Es una ración que repetimos habitualmente por su acierto constante.
Calabacines rellenos de pisto especiado con queso tierno El Bardal

A continuación, los calabacines rellenos de pisto especiado con queso tierno El Bardal. Esta quesería cercana suministra un queso suave y cremoso que armoniza con el pisto, cuya mezcla de hortalizas y especias aporta calidez y un carácter muy agradable. El conjunto tiene un aire mediterráneo y se percibe el cuidado puesto en la selección del producto, así como en el punto exacto del calabacín, que mantiene su estructura sin perder jugosidad.
Bacalao con salsa de manitas



Uno de los platos más destacados fue el bacalao con salsa de manitas. El lomo, generoso y perfectamente cocinado, se abría en grandes lascas que evidencian la calidad del pescado. La salsa de manitas aporta untuosidad y un matiz profundo que complementa al bacalao sin enmascararlo. El equilibrio entre ambos elementos da como resultado un plato armonioso y muy bien resuelto.
Costilla de cerdo asada con miel, romero y mostaza


La costilla de cerdo asada fue otro punto fuerte de la comida. A diferencia de las versiones cocinadas a baja temperatura, aquí se opta por una cocción en horno tradicional que confiere una textura más firme, cercana a los asados castellanos. El exterior presenta un crujiente muy agradable, el desgrasado está bien ejecutado y los huesos se separan con facilidad. El aderezo de miel, romero y mostaza aporta un aroma intenso y un contraste que realza el conjunto.
Postres


Para finalizar, tome el crumble de manzana y uvas con helado combina la acidez de la fruta con la textura crujiente de la cobertura y el frescor del helado. Y mi acompañante celiaca tomo un brownie de chocolate.

Todas las elaboraciones que tomamos fueron sin gluten, excepto mi postre.
Ubicado en: Bo. el Acebal, 27, 39679 Vargas, Cantabria
Teléfono: +34 942 30 26 81
Instagram: @restaurantemores
