Hemos Comido… en Nolula, un restaurante que destaca por ofrecer una propuesta distinta dentro de la oferta habitual de Torrelavega. Su carta cambia con frecuencia, apuesta por combinaciones poco habituales en la zona y se apoya en una decoración llamativa que refuerza esa sensación de estar ante un espacio diferente. El servicio, siempre atento y rápido, contribuye a que la experiencia fluya con naturalidad.




Entrantes: reinterpretaciones con producto bien tratado


Comenzamos con dos rolls, ya conocidos de visitas anteriores.
El primero combina atún, aguacate, sésamo y una emulsión picante de sriracha. La mezcla funciona por contraste: la grasa del aguacate suaviza el picante y el sésamo aporta un toque tostado.
El segundo roll incluye langostinos, queso crema, aguacate, sésamo y cebolla caramelizada. Aquí el juego está en la textura del langostino y el dulzor de la cebolla, que equilibra el conjunto.
Corvina con salsa de rocoto: precisión en el corte y respeto al pescado

La corvina en salsa de rocoto fue una de las novedades más interesantes. El pescado procedía de una pieza de gran tamaño, lo que permite obtener cortes firmes y jugosos. El rocoto, un ají peruano de picor medio-alto, se utiliza aquí en una salsa que aporta intensidad sin cubrir el sabor del pescado. El equilibrio entre picante y frescor está bien logrado, algo esencial cuando se trabaja con corvina.
Calamares Batayaki: técnica japonesa adaptada

Los calamares al wok con mantequilla picante, conocidos como Batayaki, representan una elaboración de inspiración japonesa.
La técnica consiste en:
- Saltear a alta temperatura para obtener un punto jugoso.
- Añadir mantequilla, que aporta untuosidad.
- Incorporar salsa de soja y aceite de sésamo, que refuerzan el carácter del plato.
- Realizar incisiones en el calamar, una técnica tradicional que facilita la cocción y mejora la textura.
El resultado es un calamar tierno, con un toque picante y un fondo aromático muy agradable.
Pastel de oreja y morros: tradición con un giro ácido


El pastel de oreja y morros llegó como cortesía. La textura gelatinosa de la mezcla se combina con una cebolla macerada en jengibre, que aporta acidez y un punto crujiente. Ese contraste refresca el bocado y evita que resulte pesado, algo fundamental en elaboraciones de casquería.
Solomillo de ternera en salsa anticuchera: intensidad bien medida

El solomillo de ternera marinado en salsa anticuchera fue otro de los platos destacados. La salsa, elaborada con ají panca, vinagre y especias, aporta profundidad sin saturar. La carne estaba tierna y con un punto de cocción preciso. Se acompaña de patatas fritas artesanas, cortadas gruesas y con buena textura.

Conclusión
Nolula ofrece una cocina distinta dentro de Torrelavega, con platos que combinan técnicas internacionales, producto bien seleccionado y una carta que evoluciona con frecuencia. Una opción recomendable para quienes buscan propuestas diferentes dentro de la gastronomía local.
Por El Mule
Ubicado en: Calle Consolación, 8, BJ, 39300 Torrelavega, Cantabria
Teléfono: +34 942 40 62 40
Instagram: @nolularestaurante
