Hemos Comido…en Burdo brasa temporada y producto bien tratado

Burdo, en Liencres, es uno de esos locales que cambian de registro según avanza el día. Por la mañana se llena de clientes en busca de tortillas y desayunos contundentes; a mediodía, la propuesta gira hacia una cocina centrada en la brasa y en elaboraciones que respetan el producto.

Un comienzo cálido: crema de puerros

La comida arrancó con una crema de puerros caliente, servida como detalle de bienvenida. Suave, bien ligada y con un punto vegetal muy agradable. En un día frío, sienta especialmente bien y prepara el paladar para lo que viene.

Puerros a la parrilla con romesco: sencillez bien ejecutada

Mi acompañante eligió puerros a la parrilla con salsa romesco, una combinación clásica que funciona cuando se cuida la cocción.
Los puerros estaban tiernos pero con estructura, y el romesco —elaborado con frutos secos, pan, tomate y ñora— tenía una textura densa y un punto tostado que delataba un trabajo casero. Un plato vegetal que demuestra que la parrilla no es solo para carnes.

Alcachofas con foie y holandesa: temporada y equilibrio

Yo opté por unas alcachofas con foie a la brasa y salsa holandesa.
La alcachofa, en plena temporada, conserva su textura firme y ese amargor elegante que la caracteriza. El foie, marcado en la brasa, aporta grasa y profundidad sin resultar pesado. La holandesa, bien emulsionada, redondea el conjunto.
Un plato que combina técnicas clásicas con producto de temporada y que resulta especialmente recomendable.

Bacalao Skrei con salsa de tomate: precisión y mejora

En los principales, el bacalao Skrei fue protagonista.
Este bacalao noruego, disponible solo entre enero y abril, destaca por su carne firme y jugosa debido a la migración que realiza desde el Mar de Barents hasta las Islas Lofoten. Es un pescado muy valorado en gastronomía por su textura y por la posibilidad de aprovechar prácticamente todas sus partes.

La salsa de tomate, que en visitas anteriores resultaba demasiado dulce, ha mejorado notablemente. Ahora presenta un equilibrio más natural, con un tomate que sabe a tomate y acompaña sin tapar el pescado.

Huevos con patatas panadera y langostinos tigre: un plato que convence

Para cerrar, unos huevos con patatas panadera y langostinos tigre.
Las patatas, horneadas con cebolla, aportan jugosidad y un punto ligeramente caramelizado. Los langostinos tigre —crustáceos de gran tamaño con un caparazón característico por sus franjas oscuras— ofrecen una carne firme y un sabor marino intenso.
El jugo del propio langostino se mezcla con la yema y las patatas, creando un conjunto muy agradable. No sorprende que haya sido uno de los platos más pedidos del verano.

Burdo confirma que sigue en buena forma. Cocina de temporada, brasa bien manejada y platos que invitan a volver. Y volveremos.

Por El Mule

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