El Mule Escrito por  Mar 01, 2017 - 29334 Visitas

Yo invito y tu pagas

Es de todos conocido la noticia de un empresario de Salamanca  que denunciaba en Twiter a la representante de una “blogger ingluecer” le había ofrecido la posibilidad de que la fotógrafa personal de esta última y la propia influencer cenaran gratis en su restaurante, un local de moda, y que por todo ello le cobrarían 100€ más I.V.A.

Ante esta situación la gente se echa las manos a la cabeza, cuando la realidad es que ha habido una oferta mercantil a cambio de una remuneración; como si no fuera lo habitual, cuantas situaciones similares se dan así a lo largo del día.

Es más, dentro del mundo gastronómico es de lo mas habitual. Hay comerciales de prensa escrita que se pasean por restaurantes ofreciendo anuncios, otros ofertan artículos o críticas pagadas para que aparezcan en los diarios, semanales o mensuales con la intención de atraer a más público, anuncios en televisión de las maravillas de ciertos productos, etc.

En fin, que dentro de la ley de la oferta y la demanda, y mientras no sea impuesto, me parece correcto; no se llevó a cabo la transacción por que no interesaba a una de las partes.

Pero este artículo viene a raíz de la situación contraria, una tan rocambolesca que yo diría incluso roza lo surrealista.

Recibo un correo de un restaurante que inicia su andadura y me invitan a comer con el propósito de que conozca el lugar y que posteriormente desarrolle un artículo. Aquí podría haber alguna duda, pues el hecho de invitar no implica el pago de la comida. En este correo también me indican un número teléfono para contactar. Al cabo de unos días llamé, no lo hice inmediatamente pues tenía una buena carga de trabajo y no disponía de tiempo para hacer ninguna visita, a parte de la carga de trabajo funciono con una lista de visitas cuyo orden intento respetar y que responden única y exclusivamente a mis preferencias.

A lo largo de la llamada me explicaron quiénes son, donde están y que estarían encantados de recibirme e invitarme a comer incluso si voy acompañado, y que a lo largo de la visita si tuviera alguna sugerencia se lo hiciera saber.

Hasta aquí todo correcto, es más si alguien me invita a lo que sea y sobre todo alguien a quien no conozco tengo siempre la prudencia de acudir solo, rehago mi agenda para buscar un hueco y llamo por teléfono para confirmar mi asistencia.

Después de una agradable comida acompañado de mi anfitrión, que resultó ser de lo más agradable, con una amena charla y tras más de tres horas en el lugar llegamos al momento de la despedida y como es mi costumbre pedí la factura por el importe de la comida, a lo que me respondieron que ascendía a 22€, que me iban a cobrar solamente lo que era un menú fin de semana. Ciertamente que la comida era bastante más y que a la hora de pedir le había dicho a mi anfitrión que eligiera él que era quien sabía cuales era las especialidades.

Al final, sin salir de mi asombro pagué y me fui, que es lo que habitualmente hago cuando visito un sitio.

Una vez en casa y todavía no creyendo lo que me había pasado decidí enviarle un correo donde le presento una proforma con todos los gastos inherentes a la visita más el importe de elaboración de un artículo, por supuesto con unos precios desorbitados ya que no es mi intención hacer articulo alguno.

Que cada uno saque sus conclusiones, pero ya veo que lo raro es la situación inicial del “Blogger influencer”, porque esta es la primera noticia que tengo sobre algo así, apuntando que todo me parece correcto, pero esto último no es la primera vez que me pasa.

Lo mejor es quedarse en casa calentito y no acudir a ciertas invitaciones, por que al final te cuestan dinero.  Además que hay que mirar muy bien con quién nos juntamos, ya lo decía mi madre y qué razón tenía.

Me he decidido a sacar este articulo debido a que veo en facebook una situacion similar a la del empresario salmantino, pero con una mala critica en un servicio de guias de restaurantes y lo que mas gracia me hace es que lo denuncie un empresario del sector, que segun todos los estudios son los que peor suelen poner a la competencia en esas guias, tambien podria ser la excepcion que confirma la regla. Si os contara de los comentarios que han aparecido en esta pagina web y a donde llevaba el rastro de las mismas no os lo podriais creer, pero en la mayoria de los casos y siempre que sean criticas "espeluznantes", a la competencia, esto si que daria para un articulo extenso.

Puede que algun dia decida decir donde fue, pero a diferencia de otros que lo unico que buscan es notoriedad y rentabilidad a la situacion prefiero guardar el anonimato del-los invitadores, ya que lo unico que conseguiria es avivar la polemica y por ello darles publicidad.

Al final no solo pagas la comida que es lo que habitualmente hago, te gastas dinero en el desplazamineto, equipo fotografico, ordenador, alojamiento de servidor, diseño y tiempo, sobre todo tiempo que es algo que me pone de los nervios perder y lo mas valioso del asunto. nadie te puede devolver el tiempo. Asi todo se positivamente que esta no va a ser la ultima vez. Jetas los hay en todos lo sitios.

Por El Mule

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